Amazon: El ambicioso despliegue en IA y la nube que desafía la paciencia de Wall Street

Amazon se encuentra en una encrucijada estratégica, invirtiendo masivamente en inteligencia artificial y la expansión de AWS, lo que genera grandes expectativas a largo plazo pero también preocupaciones sobre la rentabilidad a corto plazo. Goldman Sachs mantiene una recomendación de compra para las acciones de Amazon, elevando su precio objetivo a 335 dólares, impulsada por las proyecciones de crecimiento acelerado de AWS y el potencial de las inversiones en IA. A pesar de los posibles déficits de flujo de caja transitorios, el banco cree que la actual cotización no refleja completamente el valor futuro que generará esta infraestructura de vanguardia.
La mirada de Wall Street se posa una vez más sobre Amazon (AMZN), esta vez con una mezcla de expectativa y cautela. La razón principal radica en las gigantescas inversiones que la compañía está realizando en el ámbito de la inteligencia artificial (IA) y la expansión de su infraestructura de computación en la nube a través de Amazon Web Services (AWS). Si bien estas apuestas estratégicas prometen revolucionar su modelo de negocio y asegurar una posición dominante a largo plazo, también generan interrogantes sobre su impacto a corto y mediano plazo en las ganancias y el flujo de caja.
Goldman Sachs ratifica su confianza en Amazon
En este escenario de transformaciones profundas, Goldman Sachs ha alzado su voz con una postura decididamente optimista. El influyente banco de inversión ha reafirmado su recomendación de compra para las acciones de Amazon, elevando su precio objetivo a 12 meses desde 325 dólares hasta 335 dólares. Este nuevo objetivo implica un potencial de apreciación del 36,2% respecto a su cotización actual de 245,98 dólares en el momento del informe. Incluso contemplan un escenario alcista de 415 dólares, lo que representaría un impresionante aumento cercano al 69%. Sin embargo, también consideran una proyección negativa de 165 dólares, sugiriendo una posible caída del 33%.
La convicción de Goldman Sachs se cimenta en la aceleración esperada para AWS, que sigue siendo el motor de crecimiento más potente de la tecnológica. El banco destaca la capacidad inherente de Amazon para combinar un crecimiento robusto de sus ingresos con una mejora progresiva de sus márgenes operativos. Para los analistas, a pesar de la volatilidad reciente y el rezago de la acción frente al índice S&P 500 en los últimos doce meses, los niveles actuales podrían representar un atractivo punto de entrada para inversores con una perspectiva de mediano y largo plazo.
La historia de Amazon ha demostrado que sus ciclos de inversión masivos, aunque inicialmente puedan presionar los resultados y la cotización, suelen traducirse en una expansión significativa del negocio y de su capacidad de generar ganancias una vez que la infraestructura se utiliza plenamente. Este es el caso con la actual oleada de inversiones en IA, centros de datos y chips propios.
AWS: El corazón del crecimiento futuro
El negocio de computación en la nube, AWS, es el pilar central de la tesis de inversión de Goldman Sachs. El banco proyecta un crecimiento de los ingresos de AWS de aproximadamente el 33% en 2026, acelerándose hasta cerca del 35% en 2027. Entre 2025 y 2029, se espera que esta división registre una tasa promedio de crecimiento anual compuesta del 29%. Para el segundo trimestre de 2026, se estima que AWS facturará 40.752 millones de dólares, un 32% más que el año anterior. En el conjunto de 2026, los ingresos podrían alcanzar los 171.285 millones de dólares, escalando a 231.841 millones en 2027, una cifra que supera en un 7% la estimación promedio del mercado.
Esta expansión se ve impulsada por varios factores cruciales:
- La conversión de contratos existentes.
- La incorporación de nueva capacidad de infraestructura.
- La migración continua de cargas de trabajo tradicionales hacia la nube.
- Los ajustes de precios implementados a partir del 1 de julio.
- La creciente demanda derivada de los modelos de inteligencia artificial, que exigen una capacidad de procesamiento cada vez mayor.
Un elemento destacado es el desarrollo de Trainium, la familia de chips de IA diseñados por Amazon. Trainium 2 y Trainium 3 ya se encuentran prácticamente agotados o reservados, lo que subraya la intensidad de la demanda. La última generación ofrece una mejora de rendimiento superior al 40% respecto a su predecesora, fortaleciendo la posición de AWS en el ecosistema de la IA.
Las proyecciones de Goldman Sachs para el resultado operativo de AWS son contundentes: 61.012 millones de dólares en 2026, 83.743 millones en 2027 y 107.707 millones en 2028. Estas cifras indican que la nube no solo explicará una proporción cada vez mayor de las ganancias, sino también del valor total de Amazon.
La inversión masiva en IA y sus implicaciones financieras
La ambiciosa expansión de AWS y el fuerte empuje en inteligencia artificial conllevan un costo considerable. Goldman Sachs ha elevado sus estimaciones de inversión, calculando que Amazon podría desembolsar cerca de 827.000 millones de dólares entre 2026 y 2028, antes de que el ritmo de crecimiento del gasto comience a moderarse a partir de 2029. Esta cifra abarca:
- La construcción de nuevos centros de datos.
- La adquisición de chips de terceros.
- El desarrollo y la fabricación de procesadores propios.
- La infraestructura de memoria y soporte para nuevos servicios de IA.
- Incrementos en los costos de materiales, energía y equipamiento.
Este aumento del gasto podría generar un déficit acumulado de flujo de caja libre cercano a 70.000 millones de dólares entre 2027 y 2028. Sin embargo, Goldman Sachs considera que este desequilibrio será transitorio y fácilmente financiables a través de emisiones de deuda. Amazon ya ha demostrado su capacidad para acceder a los mercados de capitales sin necesidad de diluir a sus accionistas actuales mediante emisiones de nuevas acciones.
Existe una demora de aproximadamente dos años entre el momento en que se realiza la inversión en capacidad informática y la plena generación de ingresos y resultados. Por lo tanto, el mercado verá un incremento sustancial en las inversiones mucho antes de que se materialicen por completo sus efectos positivos en las ganancias. La clave está en la rentabilidad que Amazon logrará obtener de esta infraestructura.
Valoración y perspectivas a largo plazo
Para justificar su precio objetivo, Goldman Sachs ha empleado un método de valoración por separado para los principales negocios de Amazon (nube, comercio minorista en EE. UU. y operaciones internacionales), reconociendo sus diferentes ritmos de crecimiento, márgenes y necesidades de capital. En el escenario base, asigna un múltiplo de 16 veces el resultado operativo al negocio norteamericano, 1,3 veces las ventas a la división internacional y 29 veces el resultado operativo a AWS, sumando un valor de 335 dólares por acción.
La recomendación de compra de Goldman Sachs se mantiene firme, convencida de que la inversión extraordinaria en inteligencia artificial, aunque impacte la caja en los próximos años, es fundamental para que AWS mantenga altas tasas de crecimiento y fortalezca su peso dentro de la empresa. Para sus analistas, la cotización actual de Amazon aún no refleja completamente el potencial de este escenario transformador. La capacidad de la empresa para ejecutar su visión en IA y mantener el liderazgo en la nube será determinante para el rendimiento de sus acciones en el futuro.