Argentina: Desafíos Cambiarios y Oportunidades en Bonos Indexados

One618, la firma de inversión de Eduardo Costantini, ha revelado sus proyecciones para la economía argentina, anticipando una depreciación gradual del peso y una inflación superior a la descontada por parte del mercado. En respuesta, la gestora ha ajustado sus carteras hacia bonos CER (ajustados por inflación) y obligaciones negociables, manteniendo una postura defensiva frente al peso y un optimismo moderado en acciones. El informe detalla las perspectivas para el dólar, la inflación y las tasas de interés, ofreciendo una guía estratégica para inversores en un entorno de desafíos económicos y oportunidades en activos indexados y de dolarización selectiva.
El Laberinto Económico Argentino: Perspectivas y Estrategias de Inversión
La economía argentina transita un período de compleja estabilización, donde la inflación, el tipo de cambio y las tasas de interés son los ejes centrales de la incertidumbre y, a la vez, de las oportunidades de inversión. En este contexto, la firma One618, resultante de la fusión entre Consultatio y TPCG y fundada por Eduardo Costantini, ha divulgado sus proyecciones macroeconómicas y una estrategia de inversión ajustada a un escenario que, si bien contempla una desinflación gradual, anticipa movimientos de mercado más dinámicos de lo que el consenso general podría sugerir.
Proyecciones del Dólar: Más Allá de las Expectativas de Mercado
One618 proyecta una depreciación gradual del peso argentino, con el dólar oficial alcanzando los $1.708 y el contado con liquidación (CCL) los $1.785 para diciembre. Estas cifras superan la mediana del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central en aproximadamente un 2,1%, un diferencial que, aunque marginal en apariencia, subraya una visión más defensiva respecto al peso. La firma anticipa que el tipo de cambio real, ajustado por inflación, experimentará una apreciación cercana al 6% desde los niveles actuales, un ajuste superior al 2% que reflejan los precios de los bonos en el mercado.
Esta perspectiva se fundamenta en la expectativa de una mayor presión sobre la demanda de divisas. Factores como la estacionalidad de las importaciones de energía, el turismo y una paulatina recuperación de las importaciones de bienes, sumados a la compra de divisas para ahorro, configuran un panorama de escasez relativa. A pesar de proyectar un superávit comercial cambiario récord de U$S27.600 millones y un aumento de las reservas brutas cercanas a U$S9.000 millones para 2026, el desafío principal radica en la acumulación de reservas netas. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) necesitaría adquirir entre U$S10.200 millones y U$S12.600 millones hasta 2027 para evitar una caída de las reservas netas, cifra que ascendería a un rango de U$S15.300 millones a U$S17.700 millones para cumplir con las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Ante este escenario, One618 sugiere la conveniencia de una emisión internacional de deuda, una estrategia que podría aliviar la presión sobre las arcas del BCRA y dotarlo de mayor capacidad de intervención.
Inflación y Tasas de Interés: El Retorno del Rendimiento Real
En cuanto a la inflación, la consultora de Costantini proyecta una continuidad de la tendencia desinflacionaria, con tasas mensuales que oscilarían entre el 1,6% y el 2% en el segundo semestre, culminando 2026 con un acumulado del 30,1%. Si bien este pronóstico coincide con la trayectoria de desaceleración general, se posiciona por encima de las expectativas implícitas en algunos instrumentos del mercado de deuda en pesos, los cuales han llegado a descontar inflaciones aún más bajas. Esta divergencia hace que los bonos ajustados por CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia) adquieran un atractivo particular frente a las Letras Capitalizables (LECAPs).
Respecto a las tasas de interés, One618 anticipa una suba moderada durante el tercer trimestre, un período tradicionalmente caracterizado por una mayor demanda cambiaria. La Tasa Activa para Operaciones de Préstamo (TAMAR) pasaría del 22% nominal anual en julio a un pico del 25% en septiembre y octubre, para luego moderarse al 22% hacia fin de año. La Tasa Activa BADLAR, por su parte, seguiría una trayectoria similar. La clave de esta proyección es que, con la inflación mensual en torno al 1,8%, estas tasas comenzarían a ofrecer un rendimiento real positivo, es decir, una ganancia por encima del aumento de los precios. El Gobierno buscará evitar movimientos abruptos en el costo del dinero para no agravar el freno del crédito y el consumo, lo que sugiere un manejo cauteloso de la política monetaria.
Estrategias de Inversión: Refugio en Activos Indexados y Dolarización Selectiva
En línea con estas proyecciones, One618 ha implementado cambios significativos en sus carteras de inversión. La principal reasignación de capital se ha dado en los fondos en pesos, con un notable incremento en la exposición a bonos CER. Por ejemplo, en el Consultatio Renta Nacional, la posición en bonos CER se elevó del 30% al 47%, mientras que en el Consultatio Balance Fund, esta proporción aumentó del 42% al 57%. Esta preferencia por la indexación inflacionaria se fundamenta en la expectativa de que la inflación, aunque decreciente, superará lo descontado por instrumentos de tasa fija nominal.
Paralelamente, se ha reducido la exposición a bonos soberanos ajustados por TAMAR y a LECAPs, así como se ha desarmado tácticamente la posición en plazos fijos, cuya rentabilidad ha dejado de ser competitiva frente a otras alternativas del mercado. La firma destaca el valor en bonos como TZXD7 y TZXS7, que incorporan tasas reales futuras atractivas, y en el TTS26, cuya tasa real de equilibrio negativa actual parece demasiado pesimista en comparación con las proyecciones de One618.
En el segmento de deuda soberana en dólares, tras una compresión significativa del riesgo país, la firma mantiene una posición neutral. Sin embargo, prioriza los Bonares largos y complementa esta exposición con obligaciones negociables (ONs), que, con spreads cercanos a 300 puntos, ofrecen una relación riesgo-rendimiento superior. En cuanto a las acciones argentinas, One618 mantiene un optimismo moderado, observando pocos catalizadores locales inmediatos post-mejora crediticia. Se ha reducido la exposición en empresas como Telecom (TECO2) para mitigar el riesgo, manteniendo una preferencia por el sector bancario, que podría beneficiarse de un escenario de tasas reales positivas y una eventual recuperación económica.
Implicaciones para Inversores: Navegando la Volatilidad con Estrategia
Para los inversores, el análisis de One618 sugiere la necesidad de una gestión de cartera activa y defensiva, que combine la protección contra la inflación y la cobertura cambiaria. La sobreponderación de activos CER ofrece una defensa sólida ante una inflación que, si bien en descenso, podría ser superior a la descontada por el mercado. La estrategia de dolarización selectiva a través de Bonares y ONs, junto con una exposición cautelosa a la renta variable, busca capturar valor en un entorno de ajuste macroeconómico.
El principal riesgo a monitorear radica en la capacidad del Banco Central para acumular las reservas netas necesarias. Si las compras de divisas quedan por debajo de lo proyectado durante los meses de mayor demanda, la presión sobre el tipo de cambio y las tasas de interés podría exceder el recorrido gradual anticipado por One618, generando mayor volatilidad y la necesidad de nuevas adaptaciones en las estrategias de inversión. En este escenario, la diversificación y el ajuste constante de las carteras serán herramientas indispensables para navegar la complejidad del mercado argentino.