Argentina: La Batalla por la Billetera Digital, ¿QR o NFC?

Argentina se encuentra en una encrucijada tecnológica en el sector de pagos digitales, con el código QR manteniendo su hegemonía gracias a una temprana adopción, bajos costos para comerciantes y el impulso de Transferencias 3.0. Paralelamente, la tecnología NFC avanza silenciosamente, destacándose por su seguridad avanzada mediante tokenización y biometría, aunque enfrenta desafíos como la limitada penetración de dispositivos y las restricciones de Apple. La reciente iniciativa de COELSA para pagos NFC interoperables podría ser un punto de inflexión, augurando un futuro de coexistencia donde ambas tecnologías se segmenten en distintos nichos del mercado argentino.
La forma en que los argentinos realizan sus pagos ha evolucionado drásticamente en las últimas décadas, pasando del efectivo y las tarjetas a una predominancia del teléfono móvil. En este panorama de transformación digital, dos tecnologías se disputan la supremacía en el bolsillo de los consumidores: el omnipresente código QR y la creciente tecnología NFC (Near Field Communication).
La Hegemonía del QR: Una Ventaja Histórica y Estratégica
El código QR, ideado en 1994, ha cimentado una posición dominante en Argentina que contrasta con su uso en otras latitudes. Las cifras del Banco Central son elocuentes: en abril, se registraron 99,6 millones de pagos con QR, un aumento del 65,6% interanual, movilizando $2,3 billones. El impulso es innegable, con un crecimiento del 189% en los primeros cuatro meses del año respecto al mismo periodo de 2024. El sector del transporte público, en particular, ha sido un catalizador crucial, con los Viajes con QR (VQR) disparándose de 4,6 millones en agosto a 26,1 millones en abril.
Esta masificación del QR no es casual. Su adopción temprana y la simplicidad de su uso –solo requiere una cámara y un adhesivo– jugaron un rol fundamental. Para los comercios, significó un costo de aceptación prácticamente nulo, especialmente para recibir transferencias a plataformas como Mercado Pago. Además, una decisión regulatoria clave fue la implementación de Transferencias 3.0 en noviembre de 2021, que estableció la interoperabilidad de los códigos QR, convirtiéndolo en un estándar abierto y accesible desde el primer día. Esta apertura, forzada también por el Banco Central para integrar a las entidades bancarias, consolidó su posición.
Expertos como Diego Kupferberg de Taquion señalan que el QR ganó la batalla no por ser inherentemente superior, sino por su ventaja temporal, su bajo costo y el respaldo del jugador más grande del mercado, Mercado Pago. Christian Balatti de Stefanini Group refuerza esta idea, destacando la masificación desde el comercio con costos mínimos.
El Ascenso Silencioso del NFC: Seguridad y Conveniencia
Frente al robusto avance del QR, la tecnología NFC comienza a ganar terreno con argumentos sólidos. El Índice Payway revela que 8 de cada 10 operaciones presenciales se realizan ya de forma contactless. Un estudio de Ualá muestra que el 56% de sus usuarios ya poseen dispositivos compatibles con NFC, y MODO ha visto multiplicar por nueve sus pagos NFC en transporte en solo seis meses. Visa, por su parte, indica que el market share de NFC en el transporte argentino es 14 veces mayor que en otros rubros, generando un efecto cascada donde el 30% de los usuarios que lo adoptan en transporte, luego lo utilizan en comercios.
La principal fortaleza del NFC reside en la seguridad. Gracias a la tokenización, el número real de la tarjeta nunca se transmite. En su lugar, el celular emite un token único y un criptograma dinámico por cada transacción. Esto, combinado con la autenticación biométrica (huella o rostro) del dispositivo, garantiza pagos móviles extremadamente seguros. Es como crear una versión digital y efímera de la tarjeta para cada operación.
Barreras y Desafíos para la Expansión del NFC
A pesar de sus ventajas inherentes, el NFC enfrenta obstáculos significativos en Argentina. Uno de los principales es la baja penetración de teléfonos compatibles, que no supera el 40% del parque total, a diferencia de la mayoría de los smartphones que sí permiten escanear un QR. La fricción en el proceso de onboarding es otro factor crítico. Configurar tarjetas en billeteras como Apple Pay o Google Pay, definir la app predeterminada y comprender la mecánica de 'acercar y no tocar' el POS, son pasos que muchos usuarios no están dispuestos a invertir cuando el QR ofrece una solución 'escanear y listo'.
La política de Apple de mantener cerrado su chip NFC a terceros es una barrera adicional. Esto impide que aplicaciones como MODO ofrezcan pagos NFC nativos a usuarios de iPhone, quienes, aunque representan una minoría (cerca del 7% del mercado), suelen tener mayores ingresos y tickets de compra. Para estos usuarios, la alternativa es usar Apple Pay o, simplemente, rendirse al QR.
El Avance que Podría Redefinir la Contienda: NFC Interoperable de COELSA
Un desarrollo reciente podría cambiar el rumbo de esta competencia. COELSA ha lanzado NFC para pagos con transferencia, la primera implementación interoperable de este tipo en América Latina. Este mecanismo permitirá enviar dinero peer-to-peer (P2P) de manera inmediata con solo acercar dos celulares, eliminando la necesidad de alias o datos de CBU/CVU. La clave de este avance, como señala Balatti, es que opera sobre transferencias cuenta a cuenta, replicando el modelo abierto que tanto éxito dio al QR.
Existe una expectativa significativa en el sector de que MODO sea uno de los primeros en adoptar esta funcionalidad, con costos de integración distribuidos entre los 36 jugadores del consorcio bancario. Si Mercado Pago se une a esta iniciativa, la interoperabilidad del QR podría extenderse al NFC sin desestabilizar el ecosistema actual, lo que representaría un salto cualitativo para la tecnología contactless.
Coexistencia y el Futuro de los Pagos Digitales
Mirando hacia el futuro, los expertos anticipan una coexistencia diferenciada entre ambas tecnologías. Kupferberg proyecta al NFC como el rey de los pagos en el ámbito global, pero reconoce que el QR no desaparecerá en Argentina. Se perfila un escenario donde el QR mantenga su rol en el comercio informal y de cercanía, mientras que el NFC se consolide en el transporte, comercios con infraestructura POS moderna y transferencias P2P.
El verdadero desafío reside en la adopción, el acceso y el hábito. Mientras millones de dispositivos carezcan de chip NFC y Apple mantenga su ecosistema cerrado a apps locales, el QR seguirá siendo el estándar de facto. No porque sea la solución óptima, sino porque es la más universal y sencilla para la gran mayoría de los usuarios y comercios en Argentina. La inclusión financiera, construida sobre la simplicidad del adhesivo QR, es un factor que no puede subestimarse en este mercado dinámico. La innovación de COELSA abre una puerta, pero la masificación del NFC aún requiere superar importantes barreras estructurales y de comportamiento del consumidor.