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Argentina: La Recuperación Económica a Dos Velocidades en la Cadena de Pagos y el Crédito

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Argentina: La Recuperación Económica a Dos Velocidades en la Cadena de Pagos y el Crédito

El artículo analiza la dualidad económica de Argentina, donde una leve estabilización en la morosidad de los hogares en junio contrasta con la persistente fragilidad en la economía real. Se destacan el aumento de cheques rechazados y la elevada mora empresarial, así como el creciente endeudamiento 'irrecuperable' de las familias en el sistema no bancario. La recuperación económica se presenta a dos velocidades, con desafíos significativos en la cadena de pagos y el acceso al crédito.

Argentina: La Recuperación Económica a Dos Velocidades en la Cadena de Pagos y el Crédito

El panorama económico de Argentina presenta un cuadro complejo y matizado, donde la estabilización de algunos indicadores financieros convive con persistentes señales de fragilidad en la economía real. Si bien junio marcó un punto de inflexión en la morosidad de los hogares, deteniendo el deterioro que se arrastraba por casi dos años, este dato prometedor se ve opacado por la creciente preocupación en otros frentes, como los cheques rechazados y la elevada mora empresarial. Este escenario de dos velocidades plantea un desafío significativo para la consolidación de una recuperación sostenible.

Morosidad Familiar: Una Estabilización Tentativa

Después de un prolongado periodo de incremento, la morosidad en los créditos al consumo de las familias argentinas, particularmente en tarjetas de crédito y préstamos personales, mostró una leve desaceleración en junio. Según informes de la consultora 1816, basados en datos del Banco Central, la mora de las familias se situó en 12,7%, una marginal mejora respecto al 12,8% de mayo. Asimismo, la mora total del crédito al sector privado registró una mínima baja del 7,7% al 7,6% en el mismo período. Esta contención, que se refleja también en una ligera reducción en el número de deudores en mora tras el pico de mayo, ofrece un atisbo de esperanza. Sin embargo, los analistas advierten que es prematuro interpretar este movimiento como un cambio de tendencia consolidado, dada la magnitud del endeudamiento acumulado y la elevada carga financiera que aún enfrentan tanto hogares como empresas.

La Economía Real Bajo Tensión: Cheques Rechazados y Mora Empresarial

En contraste con la tenue mejora en la morosidad de los hogares, la economía real continúa emitiendo señales de alerta preocupantes. Un indicador particularmente revelador es el aumento de los cheques rechazados, que en junio crecieron un 6,6% respecto al mes anterior, estabilizándose en torno a las 80.000 unidades mensuales. Este volumen, reportado por Fidelitas, supera el máximo anterior de diciembre de 2025 (casi 100.000) y subraya los persistentes problemas de liquidez que enfrentan, en particular, las pequeñas y medianas empresas (PyMEs). Esta situación impacta directamente en la cadena de pagos, un termómetro esencial de la salud económica del país, y restringe la capacidad de las empresas para mantener su capital de trabajo en un entorno de altas tasas de interés y escasa liquidez. La mora empresarial también se mantiene en niveles elevados, y el crédito al sector productivo sigue sin recuperar el dinamismo necesario, dificultando la inversión y el crecimiento.

El SERF y el Dilema de la Recuperación Asimétrica

El Score Económico y Riesgo Fidelitas (SERF), un indicador sintético que mide el riesgo económico y comercial de Argentina, capturó esta divergencia. Durante junio, el SERF registró una mejora de 2,7 puntos porcentuales, impulsada principalmente por variables financieras como la desaceleración de la inflación, una menor presión sobre el riesgo país y la ya mencionada reducción en la cantidad de deudores en mora. No obstante, desde Fidelitas se subraya que esta mejora es insuficiente para hablar de una recuperación económica consolidada. El SERF permanece en la categoría de "Señales Mixtas", apenas 0,6 puntos por encima del umbral de "Riesgo Elevado", evidenciando que:

  • El frente financiero muestra mayor estabilidad.
  • La actividad productiva, el consumo y el crédito continúan manifestando debilidad.

Esta asimetría pone de manifiesto la distancia entre la relativa calma macrofinanciera y la difícil realidad que enfrentan las empresas y los consumidores en su día a día.

La Profundidad del Endeudamiento Familiar No Bancario

Más allá de la morosidad bancaria, existe una preocupación aún más profunda: el endeudamiento acumulado por las familias en el sistema no bancario. Un informe de la consultora Eco Go reveló que los créditos considerados "irrecuperables" en este segmento se multiplicaron en el último año, pasando de representar el 2,6% de la cartera en marzo de 2025 a un alarmante 10,8% un año después. Esta escalada refleja cómo miles de hogares, golpeados por la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento del crédito, han recurrido a diversas fuentes de financiamiento, desde préstamos personales y saldos de tarjetas hasta opciones de billeteras virtuales, para sostener sus gastos cotidianos. Si bien estas alternativas ofrecieron un alivio inmediato, también elevaron significativamente su exposición financiera, generando un universo de personas con serias dificultades para regularizar sus obligaciones.

Desafíos y Perspectivas a Futuro

La situación actual subraya que, a pesar de las señales de estabilización en algunos frentes, el camino hacia una recuperación económica robusta está sembrado de obstáculos. La elevada mora empresarial, la falta de dinamismo crediticio y la fragilidad de la cadena de pagos son factores que limitan la capacidad de inversión y crecimiento de las empresas. Para los hogares, la pesada carga de la deuda acumulada, especialmente la "irrecuperable", representa un lastre considerable para el consumo y la estabilidad financiera. La evolución de la morosidad será una variable crucial en el segundo semestre del año. Una reducción sostenida liberaría recursos inmovilizados, permitiría una baja gradual de las tasas de interés y, en última instancia, reactivaría el financiamiento para empresas y consumidores, sentando las bases para una expansión económica más equitativa y sostenible. La capacidad de recuperación de los ingresos, la posibilidad de refinanciar compromisos y la trayectoria futura de las tasas de interés serán determinantes para definir el rumbo de la economía argentina en los próximos meses.