Bonos argentinos: El pulso del mercado anticipa el creciente riesgo electoral

Las tasas forward de los bonos soberanos argentinos, especialmente la brecha entre los títulos con vencimiento pre y post-electoral (AO27 y AO28), reflejan un creciente riesgo político ante una potencial victoria opositora y la incertidumbre sobre la continuidad del programa económico. Este indicador, comparado con episodios de alta volatilidad como el "caso Adorni", muestra que el mercado está cobrando un precio creciente por la incertidumbre futura, independientemente de las tendencias regionales del riesgo país.
El mercado financiero argentino, siempre un barómetro sensible a la incertidumbre política, ha comenzado a reflejar un aumento palpable del “riesgo electoral”. Las tasas forward de los bonos soberanos están dibujando una brecha cada vez más pronunciada entre los títulos con vencimiento durante el actual mandato y aquellos que se extienden al período post-electoral. Esta divergencia, interpretada por analistas, es una clara señal de cómo el sentimiento del mercado incorpora la posibilidad de un cambio de gobierno o una victoria opositora.
Las Tasas Forward como Indicador de Riesgo
Las tasas forward, o implícitas a futuro, son un mecanismo crucial para que los inversores calibren las expectativas sobre el rendimiento de los bonos en un horizonte temporal específico. Francisco Mattig, portfolio manager senior de ONE618, destaca que las tasas forward entre los bonos 2027 y 2028 sirven como un termómetro del riesgo político. "Esto es calcular cuánto piensa el mercado que va a rendir un bono a un año dentro de un año", explica Mattig. La metodología de ONE618 es particularmente robusta, ya que promedia instrumentos de diversas características (tasa fija, ajustados por CER, vinculados a TAMAR, dollar-linked, hard dollar y BOPREAL) para construir una referencia más amplia de las expectativas del mercado.
Actualmente, las tasas forward 2028/2027 se sitúan en torno al 15%, un nivel elevado que recuerda a los picos registrados a mediados de mayo de 2026, coincidentes con el punto más álgido del "caso Adorni", que derivó en la renuncia del entonces jefe de Gabinete. Este antecedente sugiere que, si la percepción de riesgo político continúa intensificándose y la posibilidad de una victoria opositora se materializa en las encuestas, estas tasas podrían experimentar ascensos aún mayores.
Matías De Luca, head of research & strategy de Parakeet Capital, profundiza en el concepto, explicando que un inversor puede comparar bonos de diferentes vencimientos para obtener una tasa forward para un período futuro. No es una predicción, sino una "tasa implícita por resultado en base a las cotizaciones actuales". La comparación de instrumentos con vencimientos cercanos revela un cambio significativo. Por ejemplo, la tasa forward entre un BOPREAL Strip C y el AO27 se ubica en un 7% anual. Sin embargo, al extenderse a instrumentos que caen en el período post-mandato actual, las tasas superan los dos dígitos, rondando el 12% anual la semana pasada.
El Spread AO27/AO28: La Clave del Riesgo Electoral
Una de las comparaciones más reveladoras es la que se establece entre el Bonar 2027 (AO27), que vence en octubre de 2027, y el Bonar 2028 (AO28), con vencimiento en octubre de 2028. Fernando Menéndez, analista de renta fija soberana de Grupo Mariva, señala que la tasa forward implícita entre estos dos instrumentos ha escalado de un 11.6% a principios de agosto a un 14.2% actual. Este movimiento subraya cómo el mercado valora de forma distinta los títulos que se liquidan antes de las próximas elecciones presidenciales y aquellos que quedan expuestos a la gestión del siguiente gobierno.
Esta dinámica coincide con un empeoramiento del riesgo argentino en comparación con el resto de la región. El riesgo país de Argentina ha crecido en aproximadamente 85 puntos básicos desde inicios de agosto, alcanzando los 500 puntos básicos, mientras que el EMBI+ Latam se ha mantenido estable. Esta divergencia apunta a que el incremento de los spreads argentinos responde a factores idiosincrásicos locales, siendo la mayor percepción de riesgo político el motor principal.
Los analistas de Mills Capital confirman que el spread entre el AO27 y el AO28 es el proxy más directo del riesgo político implícito en la curva de deuda argentina. "La diferencia de rendimiento captura cuánto 'cobra' el mercado por cruzar la frontera electoral", destacan. A mediados de julio, cuando la confianza en la continuidad del programa era mayor, el spread se había comprimido a 322 puntos básicos (AO27 al 4.18% y AO28 al 7.40%). No obstante, a mediados de agosto, este spread se disparó a 446 puntos, con el AO27 subiendo a 4.66% (+48 puntos) y el AO28 saltando a 9.12% (+172 puntos).
Esta asimetría es fundamental: el tramo de la curva que vence antes de las elecciones se ha movido relativamente poco, mientras que el que queda del otro lado ha sufrido un repricing mucho más agresivo. Esto se interpreta como la definición clásica de empinamiento de curva por riesgo político, donde el mercado asigna un precio creciente a la incertidumbre sobre quién gestionará la deuda a partir de 2028. Si bien el riesgo global ha sumado presión, la velocidad del repricing en el tramo largo (250 puntos en cuatro semanas) evidencia una alta sensibilidad del mercado a la potencial discontinuidad política.
Perspectivas Futuras: Volatilidad a la Vista
Mirando hacia el futuro, Menéndez anticipa que las tasas forward continuarán mostrando alta volatilidad. Esta estará condicionada tanto por el desempeño del programa macroeconómico actual –particularmente en aspectos como la desinflación, la mejora del frente externo y la sostenibilidad fiscal– como por la dinámica política y electoral que se desarrollará en el país. La interconexión entre la economía y la política seguirá siendo el factor dominante en la configuración de las expectativas del mercado de deuda argentino.