Cavallo Propone un Shock de Libertad Cambiaria: ¿Fin del Cepo sin Recesión?

Domingo Cavallo, exministro de Economía, propone la eliminación total e inmediata del cepo cambiario en Argentina. Argumenta que el actual superávit comercial y la afluencia de dólares crean un momento óptimo para esta medida, que no necesariamente conduciría a una recesión. Su visión incluye un "círculo virtuoso" donde la acumulación de reservas reduciría el riesgo país y las tasas de interés, estabilizando el tipo de cambio y reactivando la economía, aunque reconoce que el dólar podría subir ligeramente al inicio. Cavallo también critica el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) por crear privilegios sectoriales que contradicen el discurso oficial.
En un momento crucial para la economía argentina, la voz del exministro de Economía, Domingo Cavallo, vuelve a resonar con una propuesta audaz y contraria a las narrativas económicas tradicionales. Cavallo, arquitecto de la Convertibilidad en los años 90, aboga por la eliminación total e inmediata del cepo cambiario, argumentando que este es el momento idóneo para hacerlo y que no solo no provocaría una recesión, sino que podría impulsar la economía.
El Momento Justo para Desmantelar el Cepo
La insistencia de Cavallo en levantar las restricciones cambiarias se fundamenta en un análisis del contexto macroeconómico actual de Argentina. Según el economista, la existencia de un significativo superávit comercial y una fuerte afluencia de dólares al país crean una ventana de oportunidad única. Este escenario, en su visión, contrasta con la creencia de que tales medidas deben posponerse hasta que la estabilidad sea absoluta o que la actividad económica deba primero contraerse.
Su perspectiva se distancia de la ortodoxia que sostiene que la estabilización económica debe comenzar con una fase de ajuste recesivo. Cavallo, citando su propia experiencia durante su gestión en los años 90, recuerda cómo la liberación de las restricciones a los flujos de capitales en aquel entonces no solo bajó drásticamente la tasa de inflación, sino que también reactivó la economía de inmediato, con un crecimiento del Producto Bruto del 10% en 1990. Esto, a su juicio, fue resultado directo de la caída de las tasas de interés, tanto en pesos como en dólares, liberadas por la normalización del mercado cambiario.
El "Círculo Virtuoso" de Cavallo: Reservas, Riesgo País y Tasas de Interés
La propuesta de Cavallo no se limita a la mera liberación del cepo, sino que se inscribe en una estrategia más amplia que apunta a la acumulación de reservas y la consiguiente mejora de los indicadores financieros. Su hipótesis central es que si el Banco Central de la República Argentina (BCRA) lograra acumular unos u$s10.000 millones netos en reservas, la confianza de los mercados aumentaría drásticamente. Esto generaría una caída sustancial del riesgo país, un indicador crucial de la percepción de riesgo de invertir en Argentina.
La baja del riesgo país tendría un efecto cascada. Con una menor percepción de riesgo, las tasas de interés internas tenderían a disminuir. En este escenario, Cavallo argumenta que la compra de dólares por parte del BCRA, incluso si implicara emisión de pesos, no sería inflacionaria. Su lógica es que los pesos volcados al mercado no se traducirían en un aumento de precios, sino que serían absorbidos por un sistema económico que vería:
- Una reducción de las expectativas de devaluación futura, al estabilizarse el tipo de cambio libre.
- Un flujo de capitales atraído por un entorno de menor riesgo y tasas competitivas.
- Una reactivación económica generalizada, impulsada por menores costos de financiamiento y mayor certidumbre.
Este mecanismo, que denomina un "círculo virtuoso", permitiría una baja de la inflación no por un ajuste monetario restrictivo per se, sino por la competencia entre las tasas externas e internas, y la subsiguiente estabilización de las expectativas. Es una visión que prioriza la confianza y la fluidez del mercado de capitales como motores de la estabilidad.
¿Qué Pasaría con el Dólar?
Uno de los mayores temores al liberar el cepo es la posible disparada del tipo de cambio. Cavallo aborda esta preocupación, reconociendo la incertidumbre inherente a cualquier medida de esta magnitud. Aunque otros economistas, como Juan Carlos De Pablo, han sugerido una posible baja, Cavallo disiente, afirmando que "posiblemente subiría un poco" el tipo de cambio nominal al principio. Sin embargo, lo crucial para él es que, simultáneamente, "bajaría la expectativa de un cambio en el tipo de cambio". Es decir, la certidumbre sobre su valor futuro aumentaría, eliminando la volatilidad y la ansiedad que genera la incertidumbre sobre una devaluación inminente, lo cual es fundamental para la inversión y la planificación económica.
Críticas al RIGI y los "Privilegios Sectoriales"
El exministro no dejó de lado su postura crítica hacia el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), una de las iniciativas clave del actual gobierno. Cavallo cuestionó la filosofía detrás del RIGI, señalando una aparente contradicción con el discurso gubernamental de eliminar los privilegios. En un diálogo con Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, Cavallo le planteó: "¿cómo van a justificar el RIGI si el gobierno viene a plantear que hay que terminar con los privilegios para algunos sectores?". La respuesta de Sturzenegger, atribuyendo al Presidente Javier Milei la visión de que en dos años toda la economía gozaría de las mismas condiciones que las empresas del RIGI, subraya la tensión entre la ideología libertaria y la pragmática necesidad de atraer inversiones en el corto plazo. Para Cavallo, estas medidas selectivas, aunque busquen un fin loable, pueden generar distorsiones y desincentivar al resto de los sectores económicos que no gozan de tales beneficios, frenando una reactivación más integral.
En resumen, la propuesta de Domingo Cavallo representa un llamado a la acción inmediata y decisiva, apostando por la libertad del mercado cambiario como catalizador de la estabilidad y el crecimiento, basándose en la acumulación de reservas y la mejora de las condiciones financieras generales, todo ello con la promesa de evitar el doloroso sendero de una recesión prolongada. Su visión es una invitación a reconsiderar los caminos tradicionales hacia la estabilización económica en Argentina.