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Dólar en Argentina: ¿Equilibrio Fiscal vs. Expectativas del Mercado?

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Dólar en Argentina: ¿Equilibrio Fiscal vs. Expectativas del Mercado?

La discusión sobre el valor de equilibrio del dólar en Argentina se intensifica, con economistas como Orlando Ferreres y Salvador Di Stefano ofreciendo perspectivas divergentes. Ferreres estima un dólar de equilibrio en $1.650, apoyado en el superávit fiscal y la acumulación de reservas, descartando una devaluación brusca y proyectando una inflación del 18% para 2027. Por su parte, Di Stefano, analizando las expectativas del mercado, proyecta un dólar cercano a $1.830 en un año, sugiriendo que la devaluación superará ligeramente la inflación proyectada del 19,3%. El artículo analiza la tensión entre la estabilidad cambiaria buscada por el gobierno y las expectativas del mercado, destacando la importancia del orden fiscal y la acumulación de reservas para la sostenibilidad económica.

La cotización del dólar en Argentina se ha convertido, una vez más, en el epicentro del debate económico. Con una inflación que muestra signos de desaceleración y un esquema cambiario bajo la estricta administración gubernamental, la pregunta clave es si el tipo de cambio oficial actual representa un valor de equilibrio sostenible o si una corrección es inminente. Dos economistas de renombre, Orlando Ferreres y Salvador Di Stefano, ofrecen perspectivas que, si bien convergen en algunos puntos, difieren en las proyecciones a futuro.

La Visión de Orlando Ferreres: Estabilidad y Superávit Fiscal

Orlando Ferreres, presidente de OJF & Asociados, sostiene que existe un cierto atraso cambiario. Sin embargo, es enfático al descartar una devaluación abrupta en el corto plazo, argumentando que la prioridad del Gobierno es la consolidación del plan de estabilización y la desaceleración inflacionaria. Para Ferreres, la estabilidad cambiaria es un pilar fundamental para alcanzar este objetivo.

Según sus cálculos, el tipo de cambio oficial debería situarse alrededor de los $1.650 para alcanzar una paridad de equilibrio. Este valor, notablemente, es inferior al techo previsto por el actual esquema de bandas cambiarias. La justificación de Ferreres radica en el impacto del superávit fiscal logrado por el Gobierno. Este hito ha modificado los parámetros históricos utilizados para calcular el tipo de cambio de equilibrio. "Eso implica un 30% menos en cuanto a la paridad teórica de equilibrio", explicó Ferreres, señalando que la mejora en las cuentas públicas reduce significativamente la necesidad de un dólar más alto en comparación con períodos anteriores marcados por fuertes déficits fiscales. El saneamiento fiscal, en su análisis, otorga un margen de maniobra que antes no existía, permitiendo sostener un tipo de cambio real más bajo sin las presiones de antaño.

Además del aspecto fiscal, Ferreres destaca la sólida acumulación de reservas internacionales por parte del Banco Central, con compras que rondan los u$s10.700 millones durante el primer semestre. Este fortalecimiento de la posición externa con reservas propias es un factor positivo que contribuye a la confianza y la estabilidad. Si bien reconoce la existencia de una demanda privada de dólares, atribuida a la percepción de que el tipo de cambio está relativamente barato, Ferreres subraya que estos movimientos son menores en magnitud en comparación con el año pasado, lo que sugiere una menor presión sobre el mercado paralelo.

En cuanto a la inflación, Ferreres se muestra optimista, proyectando que el programa económico podría continuar ofreciendo resultados favorables si se mantiene el orden fiscal y monetario. Incluso, arriesga una proyección ambiciosa para 2027, estimando una inflación anual cercana al 18%.

Las Expectativas del Mercado según Salvador Di Stefano

En contraste con el enfoque en la política oficial y los fundamentos fiscales, el analista Salvador Di Stefano se concentra en las expectativas implícitas del mercado financiero. Sus análisis sugieren que los inversores están proyectando un ritmo de devaluación superior al de la inflación para los próximos doce meses, un dato crucial para quienes operan con instrumentos atados al dólar.

Di Stefano calcula que las expectativas del mercado apuntan a una inflación del 19,3% anual para el próximo año, lo que equivale a un promedio mensual aproximado del 1,5%. Sin embargo, las tasas implícitas en los instrumentos financieros vinculados al dólar, como los futuros, reflejan una expectativa de devaluación del 23,6% anual, o cerca del 1,8% mensual. Esta diferencia, aunque no dramática, es significativa.

Con base en estas proyecciones del mercado, Di Stefano estima que el tipo de cambio oficial podría ubicarse cerca de los $1.830 dentro de un año. Esto implica que los inversores están descontando una depreciación del peso que superará ligeramente el ritmo de aumento de los precios, sugiriendo que, si bien se busca la estabilidad, el mercado anticipa una erosión gradual del valor de la moneda local.

Un Dólar en la Encrucijada: Coherencia y Desafíos

La divergencia entre la cifra de equilibrio de Ferreres y la proyección de Di Stefano subraya la complejidad del escenario económico argentino. Mientras Ferreres enfatiza la fortaleza de las cuentas públicas y la voluntad política de mantener la estabilidad cambiaria como ancla antiinflacionaria, Di Stefano se apega a la lectura del sentimiento y las operaciones del mercado, que reflejan una visión más pragmática sobre la devaluación esperada. El desafío para el Gobierno radica en cómo conciliar la necesidad de mantener un tipo de cambio competitivo para el sector exportador con el objetivo primordial de controlar la inflación. La política monetaria y fiscal será clave para navegar esta encrucijada y definir el rumbo del dólar en los próximos meses.

En última instancia, la discusión no es solo sobre un número, sino sobre la sostenibilidad del modelo económico actual. La capacidad de Argentina para mantener el orden fiscal y seguir acumulando reservas será determinante para validar cualquiera de las proyecciones y para dar forma a la percepción de equilibrio del dólar en el imaginario colectivo y financiero.