Dólar en Calma Aparente: La Tensión entre Estabilidad Cambiaria y la Inflación Latente en Argentina

El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de Argentina muestra que los economistas proyectan una depreciación gradual del dólar mayorista para los próximos meses, con una expectativa de $1.652 para diciembre de 2026. Esta proyección contrasta con una inflación que se resiste a caer por debajo del 2% mensual, generando preocupación por el atraso cambiario acumulado. A pesar de la "calma cambiaria" actual, impulsada por la acumulación de reservas del BCRA, el mercado se mantiene atento a la sostenibilidad de este equilibrio y a los posibles ajustes futuros del tipo de cambio.
Dólar en Calma Aparente: La Tensión entre Estabilidad Cambiaria y la Inflación Latente en Argentina
La economía argentina se encuentra en un equilibrio delicado. La "calma cambiaria" se consolida, pero el reciente Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central (BCRA) revela que los economistas proyectan una depreciación gradual pero constante del dólar mayorista. Esta visión se contrapone con una inflación que, si bien desacelera, se resiste a perforar el piso del 2% mensual, generando interrogantes sobre la sostenibilidad del esquema actual y el impacto del "atraso cambiario" acumulado.
Dicotomía Cambiaria: Calma Superficial, Presión Subyacente
Desde la fuerte escalada de más del 5% en junio, el dólar oficial mayorista ha mantenido un techo informal cercano a los $1.500, un nivel que el gobierno parece defender. Sin embargo, esta estabilidad no cuenta toda la historia. Las proyecciones del REM para agosto sitúan el dólar mayorista en $1.512 (avance mensual del 1,8%). Para diciembre de 2026, la mediana de los analistas pronostica $1.652, mientras que el mercado de futuros de Matba-Rofex lo ubica en $1.629, implicando una variación interanual del 14,1% respecto a fines de 2025.
Este avance proyectado palidece frente a la inflación. En lo que va de 2026, el dólar subió apenas un 2,9%, contra una inflación acumulada cercana al 19%. Esta brecha, conocida como "atraso cambiario", genera creciente preocupación. El tipo de cambio se encuentra "muy inferior" al techo de la banda cambiaria del BCRA ($1.851,6). Aunque expertos no prevén alcanzar este límite, la presión por un ajuste es latente, con la expectativa de que el tipo de cambio nominal comience a avanzar más en línea con la inflación mensual.
Inflación: El Desafío del 2% Mensual
En el frente inflacionario, el REM para julio se ubicó en un 2%, un ligero incremento respecto al 1,9% oficial del mes anterior. Los pronósticos para agosto y septiembre bajan levemente a 1,8%, y la inflación anual proyectada para 2026 sigue siendo del 29,8%. Este escenario sugiere una "reticencia" del IPC a descender por debajo del umbral del 2% mensual, un persistente desafío. La inflación núcleo, indicador de tendencias subyacentes, también se mantuvo en el 1,8% para julio, confirmando la dificultad de lograr una desaceleración más pronunciada.
La Estrategia del Banco Central: Prioridad en Reservas
El Banco Central, en su Informe de Política Monetaria (IPOM), reafirmó su "régimen de control de los agregados monetarios como ancla". En una economía "altamente dolarizada" y en transición, el BCRA busca que "la oferta de dinero acompañe de cerca la recuperación de la demanda real de dinero". Esto implica priorizar la compra de divisas para acumular reservas. Esta política ha rendido frutos: a pesar de la temporada baja de exportaciones, el BCRA ha logrado compras netas significativas, acumulando u$s13.424 millones en 2026, clave para la estabilidad actual, aunque el "atraso" cambiario genere debate sobre su sostenibilidad.
Qué significa para los inversores
Para los inversores, el escenario actual presenta riesgos y oportunidades que exigen monitoreo constante:
- Riesgo de Atraso Cambiario: El significativo atraso del tipo de cambio real es la principal preocupación. La estabilidad del dólar oficial es positiva a corto plazo, pero su rezago frente a la inflación sugiere presión contenida. Esto podría materializarse en un ajuste futuro, impactando activos en pesos y la competitividad exportadora.
- Oportunidades en Instrumentos Ajustables por Inflación: Con una inflación que se consolida en un 2% mensual, los instrumentos financieros que ajustan por el IPC (bonos CER o depósitos UVA) continúan siendo atractivos para preservar el poder adquisitivo en pesos. Las tasas reales ofrecidas serán clave.
- Monitoreo del BCRA y Reservas: La acumulación de reservas es un pilar de la estabilidad. Seguir la evolución de las compras de divisas es crucial, ya que una disminución sostenida podría indicar el resurgimiento de presiones cambiarias. La sostenibilidad del "ancla" monetaria es vital.
- Mercado de Futuros: El Matba-Rofex ofrece una visión de las expectativas de devaluación implícita. Las primas en los contratos futuros, como el de $1.629 para diciembre, brindan señales sobre el consenso del mercado respecto al tipo de cambio a mediano plazo, actuando como un valioso indicador.
- Cautela y Diversificación: La persistencia de desafíos macroeconómicos y la volatilidad histórica en Argentina sugieren una estrategia de inversión prudente y flexible. La diversificación de carteras entre activos dolarizados y ajustables por inflación, calibrando la exposición, puede ser adecuada para navegar este complejo panorama.