El 'Carry Trade' Argentino: Fin de la Bonanza y Redefinición de Estrategias para Inversores

El 'carry trade' en Argentina, una estrategia que implicaba invertir en pesos con expectativa de estabilidad cambiaria, ha registrado pérdidas significativas en junio, revirtiendo meses de ganancias. La acelerada subida del dólar oficial, que superó la rentabilidad de las tasas en pesos, ha erosionado los rendimientos y ha generado cautela en el mercado. Ante la paridad proyectada entre el avance del tipo de cambio y las tasas para lo que resta del año, los inversores están reevaluando sus estrategias, priorizando instrumentos de cobertura inflacionaria y cambiaria como los títulos CER o bonos duales, en lugar de apuestas directas a tasas fijas en pesos.
El 'Carry Trade' Argentino: Fin de la Bonanza y Redefinición de Estrategias para Inversores
La estrategia de inversión conocida como 'carry trade', que durante meses fue la niña mimada de los mercados argentinos, ha sufrido un revés significativo. Tras un periodo de rentabilidad excepcional bajo la gestión del presidente Javier Milei, impulsada por la relativa estabilidad cambiaria y tasas de interés locales elevadas, el escenario ha virado drásticamente. Los inversores que apostaron a esta maniobra, vendiendo dólares para suscribir instrumentos en pesos con la expectativa de una devaluación menor a las tasas, se encuentran ahora con pérdidas en dólares, obligando a una reevaluación urgente de sus carteras.
Contexto Económico y el Viraje Cambiario
El carry trade floreció en un entorno macroeconómico que combinaba una fuerte desinflación inicial con una gestión cambiaria que, a través de la política monetaria y algunas intervenciones, lograba contener el tipo de cambio oficial. La promesa de tasas de interés reales positivas en pesos, mientras el dólar avanzaba a un ritmo inferior al de la inflación y las tasas, ofrecía un margen atractivo. Sin embargo, la dinámica reciente de junio, donde el tipo de cambio oficial mayorista repuntó un 5,3%, más del doble de la inflación mensual, ha desbaratado esta ecuación. Si se consideran los rendimientos de los instrumentos en pesos, que rondan el 2% mensual, este salto cambiario ha erosionado aproximadamente dos meses de ganancias.
Para aquellos que mantuvieron sus posiciones en pesos hasta la fecha, las pérdidas medidas en dólares son contundentes: superaron el 2,5% en junio, y se ubican en torno al 1,3% en los últimos 60 días y 1,7% en los últimos 90 días. Es fundamental destacar que este deterioro se concentró en las últimas semanas, lo que implica que inversores que salieron a tiempo de sus posiciones antes de este reciente repunte cambiario sí lograron capitalizar el carry trade.
Análisis de la Rentabilidad Futura y los Temores del Mercado
La principal preocupación del mercado no solo radica en las pérdidas pasadas, sino en la perspectiva de una rentabilidad muy acotada, o incluso negativa, para el futuro inmediato. Los títulos en pesos del Tesoro ofrecen actualmente un rendimiento aproximado del 11% hasta fin de año. En paralelo, las proyecciones de los inversores, reflejadas en los contratos de futuros de dólar, sitúan el tipo de cambio oficial mayorista en torno a los $1.650 para diciembre de 2026. Esto implica un avance del dólar de entre 11% y 12% en lo que resta del año, una cifra muy similar a los rendimientos en pesos.
Esta paridad entre la expectativa de devaluación y la tasa de interés en pesos elimina el margen de ganancia que hacía atractivo al carry trade. En este escenario, la estrategia se vuelve viable únicamente para aquellos inversores con una convicción muy fuerte de que el tipo de cambio oficial avanzará menos de lo que actualmente proyecta el consenso del mercado. La ecuación riesgo-retorno ha cambiado drásticamente, elevando la cautela entre los operadores y analistas.
Riesgos y Oportunidades para Inversores
El mercado empieza a mirar con mayor detenimiento la relación riesgo-retorno entre el dólar y las tasas en pesos. Nery Persichini, líder de research de GMA Capital, señala que las Lecap con rendimientos inferiores al 2% mensual solo son atractivas para inversores extremadamente optimistas sobre el tipo de cambio. Con la clásica merma en la oferta comercial de divisas en la segunda mitad del año y un contexto internacional potencialmente más restrictivo para las monedas emergentes, las alternativas de cobertura cobran mayor relevancia frente a las opciones en pesos a tasa fija.
Estrategias de Cobertura y Diversificación
Ante este panorama, diversos analistas proponen reorientar las carteras hacia instrumentos que ofrezcan protección. El equipo de Outlier, por ejemplo, ha venido advirtiendo cautela cambiaria y limitando el carry trade a perfiles más arriesgados. Su recomendación incluye la incorporación de cobertura inflacionaria a través de títulos ajustados por CER. Consideran que estos instrumentos son