El REM del BCRA anticipa un dólar estable a fin de año, pero la incertidumbre electoral y el riesgo país preocupan

El reciente Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de Argentina (BCRA) pronostica un cierre de año 2026 para el dólar mayorista en $1.590 y una inflación anual del 30.4%, mostrando una relativa estabilidad nominal a corto plazo. Sin embargo, el elevado riesgo país, la dificultad del BCRA para acumular reservas y las proyecciones del mercado de futuros que anticipan una mayor devaluación para las elecciones de 2027, generan preocupación. Expertos económicos enfatizan la urgencia de reactivar la economía, fortalecer las reservas y abordar los significativos vencimientos de deuda, abogando por políticas fiscales prudentes y estímulo al crédito privado para sortear el estancamiento y la incertidumbre electoral.
El escenario económico argentino se presenta con un alto grado de complejidad y volatilidad, donde el riesgo país ha escalado a 925 puntos básicos, su nivel más alto del año. Esta situación, sumada a la dificultad del Banco Central de la República Argentina (BCRA) para acumular reservas, genera un ambiente de cautela en los mercados. En este contexto, el reciente Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que consulta a 45 economistas, ofrece una instantánea de las proyecciones para las principales variables económicas, aunque las opiniones de los expertos matizan el optimismo a corto plazo.
Perspectivas del Dólar y la Inflación para 2026
El informe del REM, basado en encuestas realizadas a finales de octubre de 2026, proyecta un cierre de noviembre para el dólar mayorista en un promedio de $1.558, lo que representaría un ascenso del 1,6% en el mes. Para finales de diciembre de 2026, la previsión se sitúa en $1.590, un nivel ligeramente inferior a las estimaciones previas. Sorprendentemente, a pesar del contexto adverso, estas proyecciones sugieren una tendencia a la baja en las expectativas de devaluación para el corto plazo, con un avance anual del 9,8% si se cumple la proyección de diciembre de 2026.
Es importante señalar que el tipo de cambio nominal promedio esperado por el 'top 10' de analistas para diciembre sería de $1.580, lo que refuerza la idea de una relativa estabilidad nominal. Actualmente, el dólar mayorista de referencia se ubica en $1.545,5, moviéndose dentro de la banda de flotación establecida por el BCRA, cuyo límite máximo se actualiza mensualmente y se sitúa en $1.958,16, significativamente por encima del valor de mercado.
En cuanto a la inflación, el REM proyecta un 1,8% para octubre y un 1,7% para noviembre, lo que consolidaría una estimación del 30,4% para el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para todo el año 2026. La convergencia entre el aumento proyectado del dólar y la inflación es notable, con el dólar mayorista ascendiendo a un ritmo ligeramente inferior a la inflación esperada, implicando una posible apreciación real en el margen o al menos una contención de la devaluación.
El Mercado de Futuros y las Elecciones de 2027
A pesar de las proyecciones del REM, el mercado de futuros ofrece una visión distinta, especialmente en el mediano plazo. En el mercado A3 de opciones y futuros (ex Matba-Rofex), el dólar mayorista para fin de año se negocia en $1.602, unos 12 pesos por encima de la expectativa del REM. La divergencia se acentúa significativamente para octubre de 2027, un mes clave por las elecciones presidenciales, donde el valor estimado se opera en $2.020. Esta diferencia sugiere que, si bien el corto plazo podría mostrar mayor estabilidad, los operadores del mercado de futuros anticipan una mayor depreciación del peso a medida que se acerque el ciclo electoral, un factor que históricamente introduce volatilidad en la economía argentina.
Análisis de Expertos: Desafíos y Recomendaciones
Economistas de renombre han analizado el complejo panorama. Osvaldo Giordano, presidente del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de Fundación Mediterránea, enfatiza que la economía argentina se encuentra estancada desde principios de 2025. La incertidumbre generada por las próximas elecciones, junto con un escenario internacional cada vez más complejo y transformaciones tecnológicas, presenta desafíos significativos. Giordano subraya la necesidad de introducir correcciones económicas que permitan recuperar la actividad y mejorar el clima social, pero sin abandonar los logros alcanzados en materia de equilibrio fiscal y aumento de exportaciones.
Para reactivar la economía, Giordano propone ajustar la política monetaria y cambiaria, recuperar el crédito privado y promover financiamiento de mayor plazo. Advierte que los acuerdos con potencias como China y Estados Unidos deben funcionar como respaldo, no como sustitutos de un programa financiero propio y robusto.
Por su parte, Raúl Sánchez, director del CEDEAM (Centro de Estudios de Desarrollo Económico FCE-UBA) y ex vicepresidente de BICE Fideicomisos, destaca los grandes desafíos que enfrenta el Gobierno hasta las elecciones. Entre ellos, menciona la reactivación económica para generar empleo y la necesidad de que los salarios le ganen a la inflación para impulsar el consumo y, consecuentemente, la recaudación fiscal. Sánchez también insiste en que el BCRA debe fortalecer aún más la compra de reservas, recordando que el apoyo externo, como el de Estados Unidos el año pasado, podría no repetirse debido al enfoque de la política económica interna de dicho país.
Presiones de Deuda y Reservas
El contexto se agrava con los importantes vencimientos de deuda que Argentina enfrentará el próximo año, ascendiendo a u$s28.000 millones. Esto impone una presión adicional sobre la capacidad del Gobierno para recuperar el acceso al financiamiento internacional y, crucialmente, para fortalecer las reservas del BCRA. La dificultad del BCRA para comprar divisas en el mercado, habiendo logrado hacerlo solo en 4 de las últimas 9 ruedas cambiarias y por montos limitados (alrededor de u$s194 millones), es una señal de la fragilidad en este frente.
Conclusión
En síntesis, la economía argentina se encuentra en una encrucijada. Si bien el REM del BCRA sugiere una contención de la devaluación y una inflación relativamente estable en el corto plazo, las proyecciones del mercado de futuros para 2027, el elevado riesgo país, la falta de reservas y los inminentes vencimientos de deuda pintan un panorama más desafiante. La inercia del estancamiento económico y la incertidumbre política previa a las elecciones de 2027 exigen una estrategia integral que combine disciplina fiscal, fomento de exportaciones, una política monetaria y cambiaria prudente, y la recuperación del crédito privado. Solo así se podrá transitar el camino hacia una recuperación sostenible, evitando que los logros previos se diluyan en la turbulencia macroeconómica y política.