Estrategia Inversora en Argentina: One618 Reconfigura su Cartera de Bonos ante un Mercado Desafiante

One618, la firma financiera de Eduardo Costantini, ha reajustado su estrategia de inversión en el mercado argentino de bonos. La administradora está girando hacia bonos CER con vencimiento en 2027, buscando cobertura inflacionaria y rendimientos reales proyectados, mientras reduce su exposición a bonos CERTAM y Bonares cortos. Este cambio estratégico busca optimizar la cartera frente a la desaceleración inflacionaria, la potencial reducción de tasas de interés y la limitada apreciación futura de la deuda soberana en dólares, privilegiando la deuda corporativa.
El mercado de renta fija en Argentina se encuentra en un punto de inflexión, donde las ganancias significativas observadas en diversos segmentos han llevado a los inversores a cuestionar la sostenibilidad de los rendimientos futuros. Con la proximidad de importantes citas electorales, la dinámica de las tasas de interés y la volatilidad del dólar, el panorama exige una revisión constante de precios y vencimientos. En este contexto, One618, la reconocida firma financiera asociada a Eduardo Costantini, ha revelado un cambio estratégico en su cartera, ajustando sus preferencias de inversión para navegar un entorno que, según su informe de septiembre, “achicó el margen” de ganancias fáciles.
La Apuesta Renovada por los Bonos CER 2027
Dentro de la deuda en pesos, One618 ha decidido concentrar su exposición en los bonos que ajustan por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) con vencimiento en 2027. Esta preferencia surge de una proyección donde la inflación, si bien continuará su senda de desaceleración, no experimentará una caída abrupta en el corto plazo. Bajo esta hipótesis, los bonos indexados al CER ofrecen una robusta cobertura contra la inflación, además de un rendimiento real adicional que, en algunos casos, equivale a casi un mes y medio de inflación proyectada.
La firma destaca que, desde los niveles actuales de tasas, los CER 2027 siguen siendo atractivos, ofreciendo un rendimiento proyectado al vencimiento cercano al 2.3% efectivo mensual (TEM). Entre los instrumentos identificados se encuentran el TZXM7 (vencimiento en marzo de 2027), TZV27, TZXO7 (vencimiento en octubre de 2027), TZXD7 (vencimiento en diciembre de 2027) y TZX27. Estos bonos, particularmente el TZXD7, TZV27 y TZXO7, sobresalen en el segmento por su rendimiento proyectado. La estrategia se basa en la convicción de que la desaceleración de precios no será tan veloz como para anular el atractivo de estos instrumentos, que protegen el capital de la erosión inflacionaria.
Rotación Lejos de los CERTAM: ¿Fin de un Ciclo de Éxito?
La contrapartida de la mayor predilección por los bonos CER es una reducción en la exposición a los instrumentos vinculados a la Tasa Activa Monitoreada de Referencia (TAMAR). Los bonos CERTAM, que ajustan sus intereses según esta referencia bancaria, han sido grandes protagonistas en el mercado de pesos durante el último trimestre, registrando un retorno acumulado del 7%, superando a los duales, de tasa fija y los propios CER. Sin embargo, One618 argumenta que gran parte del valor de estos instrumentos ya ha sido incorporado en sus precios actuales.
Adicionalmente, la firma anticipa un escenario de menor presión cambiaria y una política monetaria potencialmente más flexible, factores que podrían conducir a una reducción gradual de la TAMAR. Esta perspectiva disminuye el atractivo futuro de los CERTAM, impactando directamente en sus intereses. Si bien la decisión implica una rotación estratégica, One618 mantiene una mirada selectiva sobre los vencimientos más largos de los CERTAM, como el TXMD9 y el TXMJ0, donde aún perciben algo de valor. No obstante, la balanza se inclina claramente hacia los CER 2027 como la opción más ventajosa en el presente.
El Escape de los Bonares Cortos hacia la Deuda Corporativa
La reestructuración de la cartera de One618 también se extiende a la deuda soberana denominada en dólares. La administradora considera que los precios actuales de estos bonos ya reflejan en gran medida las expectativas positivas relacionadas con el escenario político. Esto limita significativamente el espacio para una compresión adicional de los rendimientos exigidos por el mercado a corto plazo. En palabras de la firma, “Con la mayoría de los drivers positivos ya incorporados en precios, no esperamos mucha compresión adicional en el corto plazo.”
Ante este panorama, One618 ha optado por una rotación estratégica desde los Bonares cortos hacia el riesgo corporativo, es decir, obligaciones negociables (ONs). Este movimiento busca identificar oportunidades fuera de la deuda emitida por el Tesoro nacional, que presenta un menor potencial de apreciación. Aunque el informe no detalla emisiones o empresas específicas de ONs, la dirección es clara: diversificar el riesgo y buscar valor en segmentos menos saturados por las expectativas políticas ya descontadas.
Implicaciones Estratégicas y Consideraciones para el Inversor
La revisión de One618 cristaliza tres movimientos tácticos fundamentales: una mayor exposición a los bonos CER 2027 por su rendimiento proyectado y protección inflacionaria; una reducción selectiva en los CERTAM tras sus recientes valorizaciones; y una migración de Bonares cortos a deuda corporativa en dólares en busca de nuevas oportunidades. Estas decisiones reflejan una postura cautelosa y selectiva, priorizando la gestión del riesgo sobre la búsqueda indiscriminada de exposición a deuda argentina en un horizonte que se vislumbra desafiante.
Para el inversor individual, es crucial recordar que esta es la estrategia de una administradora institucional y que las condiciones de mercado han podido cambiar desde la elaboración del informe en septiembre. Factores como el precio de entrada, el horizonte de inversión y las necesidades de liquidez personales deben ser ponderados. La estrategia de One618 sirve como una valiosa referencia para el análisis de instrumentos, pero no como una receta infalible. En un 2027 marcado por desafíos económicos y políticos, la clave reside en una selección astuta de los riesgos asumidos, buscando un equilibrio entre rendimiento y protección del capital.