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La Argentina logra el riesgo país más bajo en 8 años: ¿Qué inversiones se perfilan como las más atractivas?

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La Argentina logra el riesgo país más bajo en 8 años: ¿Qué inversiones se perfilan como las más atractivas?

Argentina ha logrado reducir su riesgo país al nivel más bajo en ocho años, situándose en 417 puntos básicos, impulsado por una gestión fiscal sólida, la cobertura de vencimientos de deuda y mejoras en las calificaciones crediticias internacionales de S&P y Fitch. Este escenario ha reavivado el interés de los analistas en los activos locales, quienes recomiendan principalmente invertir en bonos soberanos de largo plazo, como el Bonar 2038 (AE38) y Bonar 2035 (AL35), además de bonos globales y, de forma selectiva, en acciones bancarias como Grupo Galicia y Banco Macro, que se benefician de la valorización de los títulos públicos. Sin embargo, se advierte sobre una posible limitación en la caída del riesgo país y la volatilidad esperada para las elecciones de 2027.

El escenario económico argentino ha captado la atención de los mercados internacionales con una noticia que resuena con optimismo: el riesgo país ha alcanzado su nivel más bajo desde abril de 2018, situándose en 417 puntos básicos. Este hito no es fortuito, sino el resultado de una serie de señales positivas emitidas por el Gobierno, que incluyen un estricto control fiscal, la renegociación de deudas y la captación de financiamiento externo, sentando las bases para un renovado interés en los activos argentinos.

Un panorama macroeconómico que genera confianza

La sostenida caída del riesgo país, un indicador que mide la probabilidad de default de un Estado, refleja una percepción de riesgo favorable por parte de los inversores. Esta mejora se ha visto impulsada por varias acciones clave. En primer lugar, la gestión proactiva de la deuda, con el anuncio de que el país ya cuenta con los 4.300 millones de dólares necesarios para afrontar vencimientos inmediatos, respaldado por una emisión autorizada de 5.000 millones de dólares y créditos adicionales del BID y el Banco Mundial. Esta estrategia busca "blindar" la economía, según el vocero presidencial Adrián Ravier, contra posibles inestabilidades futuras, incluso ante el proceso electoral de 2027.

Un factor determinante ha sido también la mejora en las calificaciones crediticias de la deuda soberana. Firmas como S&P Global Ratings y Fitch Ratings han elevado la nota de Argentina a B-, posicionando al país en una categoría más atractiva para el capital internacional. Como señala Marcos Montero de Mesa IFA en Balanz, el impacto fue inmediato: los bonos soberanos comprimieron fuertemente sus spreads, liderando el movimiento en el tramo largo de la curva. Ignacio Morales, jefe de Inversiones de Wise Capital, subraya que esta mejora se consolida con un desplome del 13,6% del riesgo país en junio y un recorte acumulado del 25% en lo que va del año, en un contexto internacional aún favorable.

Impacto en las inversiones locales y corporativas

La reducción del riesgo país no solo fortalece la confianza en la economía doméstica, sino que también tiene un efecto directo en las empresas argentinas. Una menor percepción de riesgo se traduce en tasas de interés más bajas para las compañías que buscan financiarse en los mercados externos, ya sea a través de nuevas emisiones de deuda o refinanciaciones. Esteban Castro, economista y CEO de Inv.est, explica que esto beneficia directamente a las Obligaciones Negociables (ON), permitiendo reducir las tasas de referencia.

Sin embargo, los analistas coinciden en que el beneficio principal, al menos en el corto plazo, se concentra en los bonos soberanos. Gustavo Neffa, director de Research for Traders (RfT), señala que, si bien a mediano plazo las acciones podrían beneficiarse, la baja actual del riesgo país es la contracara de los bonos, favoreciéndolos directamente.

¿Dónde invertir? Las recomendaciones de los expertos

Con este telón de fondo, los expertos consultados por iProfesional han delineado una serie de recomendaciones para los inversores, priorizando aquellos activos que mejor capitalicen la mejora del entorno:

  • Bonos soberanos de largo plazo: La mayoría de los analistas apuntan a los bonos con vencimientos más lejanos, ya que son los que más se benefician de las compresiones de spreads. Marcos Montero menciona el Bonar 2038 (AE38) por su cupón del 5% anual. Paula Bujía de Buda Partners, junto con otros expertos, destaca el Bonar 2035 (AL35), proyectando una posible suba adicional del 6% y resaltando su atractiva relación riesgo-rendimiento. Leonardo Guidi sugiere que el AL35, con una Duración Modificada (DM) de 5,3, es una opción sólida, y aunque el AE38 (DM de 4,55) también es bueno, su potencial de suba sería ligeramente menor. Walter Morales, de Wise Capital, sugiere los bonos globales como el GD35, GD38 y GD41 si el riesgo país perfora los 400 puntos básicos.

  • Bonos provinciales: Paula Bujía también ve potencial en los bonos emitidos por las provincias, anticipando que el riesgo país podría descender hasta 100 puntos básicos adicionales, beneficiando a estos títulos.

  • Acciones bancarias: A pesar de que el impacto en las acciones no es tan inmediato como en los bonos, los analistas identifican un sector clave: el bancario. La tenencia significativa de títulos públicos por parte de las entidades financieras las convierte en directas beneficiarias de la valorización de estos activos. Walter Morales recomienda las acciones de los bancos, y Paula Bujía especifica los bancos "más líquidos", como Grupo Galicia y Banco Macro.

Consideraciones para el inversor:

Si bien el panorama es alentador, es crucial mantener una perspectiva realista. Argentina aún se encuentra en un proceso de estabilización y, como advierte Guidi, el potencial de descenso del riesgo país podría no ir mucho más allá de los 350-400 puntos básicos en el corto plazo, especialmente ante la volatilidad que se espera de cara a las elecciones de 2027. Para inversores más conservadores o aquellos preocupados por la caída de la recaudación y una economía aún sin traccionar con fuerza, Walter Morales sugiere una cartera más defensiva, incluyendo Bopreales 2027 y 2028, así como títulos hard dólar con vencimiento en 2029.

En resumen, la actual mejora del riesgo país abre ventanas de oportunidad para los inversores, especialmente en bonos soberanos de largo plazo y, de manera más selectiva, en acciones de sectores sensibles a la valorización de la deuda pública. No obstante, la cautela y una estrategia bien definida serán esenciales para navegar un mercado que, aunque más prometedor, conserva la inherente volatilidad argentina.