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La Dualidad Financiera Argentina: Depósitos en Dólares en Récord Contrastan con el Estancamiento del Crédito en Pesos

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La Dualidad Financiera Argentina: Depósitos en Dólares en Récord Contrastan con el Estancamiento del Crédito en Pesos

El sistema financiero argentino exhibe una marcada dualidad, con depósitos en dólares alcanzando récords históricos impulsados por la demanda de refugio y flexibilizaciones del BCRA, lo que a su vez potencia el crédito en moneda extranjera. Paralelamente, el crédito y los depósitos en pesos muestran un estancamiento persistente, lastrados por la inflación y altos índices de morosidad. Esta situación ha llevado a que los bancos den de baja un volumen creciente de préstamos incobrables, subrayando los desafíos estructurales que enfrenta la economía local.

El Dólar como Refugio: Un Flujo Histórico en el Sistema Financiero

El sistema financiero argentino ha sido testigo de un fenómeno persistente que, lejos de amainar, se acentúa: la demanda creciente de dólares como activo de refugio. Durante el mes de septiembre, los depósitos en moneda extranjera experimentaron un incremento récord, sumando u$s1.014 millones y alcanzando un pico histórico de casi u$s42.000 millones. Este salto representa la suba mensual más pronunciada desde enero y consolida una tendencia observada desde junio, cuando los depósitos en dólares del sector privado crecieron a un promedio de u$s800 millones mensuales.

Este comportamiento no es casual. Refleja la búsqueda constante de los ahorristas argentinos por preservar el valor de sus activos frente a la volatilidad económica y la inflación interna. La preferencia por la tenencia de divisas dentro del sistema bancario, en lugar de fuera de él, es un indicio de una cierta confianza en la estabilidad de las entidades, facilitada por recientes flexibilizaciones del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Estas medidas permitieron a los bancos destinar un mayor porcentaje de sus depósitos en dólares a la financiación de empresas, lo que a su vez impulsó el crédito dolarizado, que creció en u$s756 millones en septiembre, alcanzando un nuevo máximo de u$s25.300 millones.

La Paradoja del Peso: Estancamiento y Morosidad en el Crédito Local

En marcado contraste con el dinamismo del segmento dolarizado, el mercado de pesos argentino continúa mostrando signos de debilidad. Los depósitos en moneda local del sector privado permanecieron prácticamente estables en septiembre, tras una caída real del 2% en agosto y una contracción interanual del 1,7% en términos reales. Si bien se observa una migración desde los depósitos a la vista hacia plazos fijos, que crecieron un 1,9% mensual por encima de la inflación proyectada, esto no se traduce en una reactivación del crédito.

El financiamiento en pesos sigue sin encontrar un sendero de recuperación claro. En septiembre, el stock total de préstamos en pesos experimentó una caída del 0,6%. La demanda de crédito es débil tanto por parte de las familias, afectadas por altos índices de morosidad, como de las empresas, que operan en un contexto de demanda interna modesta que frena las decisiones de inversión. Este estancamiento profundiza la brecha entre la liquidez en dólares y la escasez de financiamiento en moneda local, creando un desequilibrio estructural en el sistema.

La Carga de los Préstamos Incobrables: Un Desafío para los Bancos

La delicada situación del crédito en pesos se ve agravada por el creciente volumen de préstamos incobrables. Según datos del BCRA procesados por la consultora EcoGo, los bancos argentinos han dado de baja 143.143 préstamos por un total de $4,4 billones, considerados irrecuperables. De este monto, $2,9 billones corresponden a créditos en pesos y $1,5 billones a préstamos en dólares. Esta cifra equivale al 3,1% del total de préstamos del sistema financiero, un aumento significativo desde el 2% registrado a fines de 2024.

El pase a pérdida de un crédito implica su remoción del activo de los bancos, aunque la deuda subyacente no se extingue y puede ser objeto de recupero por otras vías. La clasificación del BCRA cataloga como incobrables a aquellos créditos con más de un año de atraso (Situación 5). Sebastián Menescaldi, director de EcoGo, enfatiza que, si bien estos préstamos salen de los balances, las entidades financieras mantienen la expectativa de recuperar esos fondos a través de acciones judiciales o venta de carteras. El incremento de estos préstamos morosos refleja una economía con dificultades para generar repago, afectando la salud financiera de los bancos y su capacidad de otorgar nuevo crédito.

Qué significa para los inversores

Para los inversores, este panorama dual presenta tanto desafíos como oportunidades. La robusta demanda de dólares y el crecimiento del crédito en divisa extranjera sugieren una mayor seguridad en activos dolarizados o en empresas con flujos de ingresos en dólares. Las instituciones financieras con una exposición significativa a depósitos y préstamos en dólares podrían estar en una posición más ventajosa. Sin embargo, la persistente debilidad del crédito en pesos, junto con el aumento de la morosidad, señala riesgos importantes para las inversiones ligadas a la economía doméstica y al consumo interno financiado en moneda local. Las empresas con alta dependencia del financiamiento en pesos o con carteras de clientes sensibles a la morosidad podrían enfrentar presiones. Los inversores deberían considerar la diversificación de carteras y una exposición cautelosa a activos denominados en pesos, priorizando aquellos con coberturas inflacionarias o vinculados a sectores exportadores. La capacidad del BCRA para revertir la tendencia del crédito en pesos y la evolución de la morosidad serán factores críticos a observar en los próximos meses.