La Mora Crediticia en Argentina: Un Laberinto de Deudas y Exclusión Financiera

Argentina registra una mora crediticia histórica, excluyendo a 6.8 millones de personas del acceso a nuevos préstamos, incluso a quienes saldaron sus deudas por el persistente 'scoring privado' bancario. Aunque entidades como Banco Nación, Ciudad y Provincia ofrecen planes de refinanciación, expertos advierten que estas soluciones no eliminan el estatus de mora en el sistema, perpetuando la exclusión financiera. La situación resalta la urgencia de políticas más transparentes y equitativas para los deudores.
La Mora Crediticia en Argentina: Un Laberinto de Deudas y Exclusión Financiera
Argentina se encuentra inmersa en una preocupante escalada de la mora crediticia de los hogares, un fenómeno que ha alcanzado proporciones históricas y cuyas implicaciones van más allá de las estadísticas superficiales. Según datos recientes de la consultora 1816, el país ha registrado diecinueve meses consecutivos de incremento en la irregularidad de los pagos, culminando en un alarmante 12,7%. Esta cifra representa una quintuplicación desde el 2,5% observado en, presumiblemente, octubre de 2023, y ha dejado a aproximadamente 6,8 millones de argentinos sin la posibilidad de acceder a nuevos préstamos bancarios, un pilar fundamental para el desarrollo económico personal y familiar.
Sin embargo, el panorama es aún más sombrío de lo que sugieren los informes oficiales. Emanuel Akiki, un abogado especialista en gestión de deudas, conocido en el ámbito financiero como el "gurú de las deudas", advierte que el número real de individuos excluidos del sistema bancario es significativamente mayor. La razón subyace en una realidad poco publicitada: incluso aquellos deudores que lograron regularizar su situación o que incurrieron en atrasos mínimos y temporales, permanecen marcados por un estigma crediticio invisible.
El "Scoring Privado": Un Obstáculo Silencioso
Los bancos, de manera unilateral y a través de sus propios sistemas de "scoring privado", determinan la elegibilidad crediticia de sus clientes. Este sistema mantiene un registro de antecedentes por un período de hasta 24 meses, sin que exista un mecanismo legal o administrativo para "limpiar" este historial antes de tiempo. Esto significa que una persona que saldó su deuda con atraso en, por ejemplo, enero de 2025, podría seguir siendo considerada "riesgosa" por su entidad bancaria hasta enero de 2027, a pesar de figurar como "cancelada" en el sistema del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Esta dicotomía genera frustración y un sentimiento de impotencia entre los deudores que, a pesar de sus esfuerzos por ponerse al día, encuentran las puertas del crédito formal cerradas.
Akiki enfatiza que el sistema financiero argentino está diseñado para retener esta información por un período considerable, afectando la capacidad de los individuos para acceder a financiación, independientemente de si su deuda actual está saldada o no. La imposibilidad de acceder a préstamos hipotecarios, automotrices o incluso créditos de consumo básicos, obstaculiza la planificación financiera y el progreso económico de millones de familias, creando un círculo vicioso de precariedad.
La Presión de las Cobranzas Externas: Un "Hostigamiento Psicológico"
La situación se agrava para aquellos que no logran regularizar su deuda a tiempo y sus expedientes son traspasados a estudios de cobranza externos. Estos terceros adquieren las deudas a un precio muy inferior al valor original y su modelo de negocio se basa en recuperar la mayor cantidad posible, a menudo empleando tácticas agresivas. Akiki no duda en calificar estas prácticas como "hostigamiento psicológico". La presión se extiende no solo al deudor, sino también a sus contactos laborales, vecinales y familiares, generando un estrés emocional considerable.
El experto recomienda encarecidamente evitar llegar a esta instancia, ya que implicaría afrontar "capital e intereses abusivos más honorarios" que incrementan exponencialmente el monto adeudado. Sorprendentemente, Akiki sugiere que, en algunos casos, un embargo judicial podría ser un escenario "más favorable". Esto se debe a que un embargo limita el descuento al 20% del salario y las cifras de capital e intereses son dictaminadas por un juez, garantizando un marco legal y evitando la arbitrariedad de los estudios de cobranza.
Vías Legales de Escape y Sus Limitaciones
El "gurú de las deudas" enumera tres vías legales para salir de los sistemas de deudores del BCRA:
- Cancelar la deuda: La opción más directa, pero con la salvedad de los 24 meses de "antecedente" en el scoring privado bancario.
- Oponer la prescripción liberatoria: Invocar el derecho a que una deuda deje de ser exigible legalmente después de un tiempo determinado.
- Esperar más de cinco años: Transcurrido este lapso, la información de la deuda generalmente se elimina de los registros públicos.
Sin embargo, como se mencionó, la primera opción –cancelar la deuda– no asegura una salida inmediata de la "lista negra" interna de los bancos. El sistema, según Akiki, opera con una lógica de registro "hacia adelante", manteniendo los antecedentes previos visibles por el período de dos años.
Los Planes de Refinanciación Bancaria: ¿Una Solución Real?
Frente a esta crisis de morosidad, diversas entidades bancarias han lanzado planes de "rescate" y refinanciación para sus clientes.
- Banco Nación: Ofrece refinanciación en hasta 120 cuotas con ajuste por UVA y tasas del 12% anual para aquellos que perciben sus haberes a través de la entidad.
- Banco Ciudad: Anunció un programa con una TNA (Tasa Nominal Anual) tope del 35%, pendiente de reglamentación por la Ciudad de Buenos Aires.
- Banco Provincia: Ha flexibilizado sus condiciones para clientes con deudas en mora temprana. Ofrece refinanciación hasta en 72 meses con tasas que parten del 31% anual para perfiles de menores ingresos, incluyendo trabajadores que perciben hasta cuatro salarios mínimos, empleados públicos, jubilados y pensionados que cobren sus haberes en el banco. Para sus tarjetas Visa y Mastercard, habilitó una línea al 41% anual en hasta 60 cuotas, permitiendo mantener disponible el saldo restante.
El presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, expresó la intención de "hacer el máximo esfuerzo para llegar a las familias con soluciones más accesibles que les permitan recuperar capacidad de pago". Si bien estos programas pueden ofrecer un respiro financiero a corto plazo, Akiki lanza una advertencia crucial: refinanciar no es sinónimo de salir de la deuda limpia en el sistema del BCRA. El cliente que se acoge a estos planes sigue figurando en mora, pues la refinanciación se registra como un nuevo crédito originado a partir de una deuda impaga. "Muchas personas están pagando normalmente el crédito hasta que tienen atrasos, refinancian y piensan que, como están al día con la refinanciación, no están afectados en el sistema", explica el letrado. "Después consultan y cada vez están peor. Cualquier refinanciación surge como un crédito en mora. No estás abonando normalmente el préstamo, ya estás pagando una refinanciación".
Conclusión: Un Desafío Urgente para el Sistema Financiero
La mora crediticia en Argentina no es solo una estadística; es un reflejo de la compleja situación económica que atraviesan millones de hogares y una barrera formidable para la inclusión financiera. La existencia de "listas negras" internas y la naturaleza de las refinanciaciones complican aún más el panorama, atrapando a los deudores en un ciclo de exclusión. Mientras los bancos buscan ofrecer soluciones parciales, la voz de expertos como Akiki subraya la necesidad de una revisión más profunda y transparente de las políticas de crédito y cobranza, que considere la realidad humana detrás de los números y facilite una verdadera recuperación financiera para aquellos que buscan reintegrarse plenamente al sistema. El camino hacia una solución sostenible requerirá un diálogo abierto entre reguladores, entidades financieras y defensores de los consumidores para asegurar un acceso al crédito más justo y equitativo.