La Revolución de los Pagos en Argentina: De lo Digital a lo Inteligente con la IA como Eje Central

Argentina experimenta una profunda transformación en sus pagos, transitando de la adopción masiva del QR y NFC hacia una nueva era impulsada por la Inteligencia Artificial. Los pagos agénticos, donde la IA ejecuta transacciones de forma autónoma, prometen revolucionar las compras, con pilotos ya en marcha por parte de gigantes como Visa, Mastercard y Mercado Libre. Sin embargo, esta evolución presenta desafíos cruciales en materia de ciberseguridad y requiere el desarrollo de marcos regulatorios sólidos que definan las responsabilidades y los límites de acción de estos agentes digitales.
La Argentina se encuentra inmersa en una transformación sin precedentes de sus hábitos de pago. Lo que comenzó con la masiva adopción del código QR y la tecnología NFC, junto con el crecimiento de las criptomonedas y la cadena de bloques, ahora se encamina hacia una era aún más disruptiva: la de los pagos inteligentes impulsados por la Inteligencia Artificial (IA). Este cambio no solo redefine cómo los argentinos interactúan con su dinero, sino que también eleva la infraestructura tecnológica a un pilar fundamental del sistema financiero.
Un País en Plena Digitalización
Los datos hablan por sí solos. Según Mastercard, 8 de cada 10 argentinos ya han incorporado los pagos digitales en su vida diaria. COELSA reporta que un argentino promedio gestiona cuentas en ocho entidades distintas, con cuatro CBU y cuatro CVU, reflejando la complejidad y la fragmentación del ecosistema. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) registró en junio 108,2 millones de operaciones con QR, sumando 2,6 billones de pesos, un impresionante aumento del 75,4% interanual. Paralelamente, las extracciones en cajeros automáticos cayeron drásticamente, con un promedio de 1,7 retiros mensuales por adulto, lo que representa una disminución del 50% respecto a 2023. Estas cifras subrayan un claro declive del efectivo, que, aunque no desaparecerá, está siendo relegado por la comodidad, rapidez y variedad de opciones que ofrecen los medios digitales.
Valeria Rodríguez, directora de Lyra para Argentina y Uruguay, destaca que este cambio fue impulsado por la expansión de las billeteras digitales, la interoperabilidad entre los distintos actores del sistema, el crecimiento de las operaciones electrónicas y la incorporación de nuevos medios de pago en sectores como el transporte público. La elección del consumidor se inclina cada vez más hacia lo digital.
La Infraestructura Invisible: Fortaleza y Desafío
Detrás de cada transacción digital existe una infraestructura compleja que valida, procesa y protege cada operación en cuestión de segundos. Esta capa, que antes se consideraba un mero soporte, se ha convertido en la “columna vertebral” del engranaje financiero, especialmente a medida que el fraude escala al ritmo de la digitalización. McKinsey & Company proyecta pérdidas globales por ciberestafas que superarán los 362.000 millones de dólares entre 2023 y 2028. En Argentina, la Central de Prevención de Fraude (CPF) de COELSA, que agrupa a 117 bancos y billeteras, registró más de 348.000 eventos y 20.720 casos confirmados en 2023, llevando a que 68 bancos y fintechs modificaran sus sistemas de seguridad.
Tecnologías como 3D Secure, desarrollada por Visa y Mastercard, son esenciales para autenticar la identidad del comprador en transacciones donde la tarjeta no está presente, mitigando técnicas como el e-skimming. La seguridad ya no es un añadido, sino un componente central de la experiencia de pago. La confianza del usuario depende directamente de esta infraestructura que asegura altos niveles de disponibilidad, trazabilidad y protección en cada operación.
La Próxima Ola: Pagos Agénticos e Inteligencia Artificial
Si el presente es digital, el futuro es inteligente. La inteligencia artificial está silenciosamente transformando la industria financiera. Actualmente, la IA se utiliza para analizar operaciones en tiempo real, detectar patrones de fraude y mejorar el scoring en préstamos. Sin embargo, esto es solo el comienzo. La próxima gran evolución, según Rodríguez, serán los agentic payments: operaciones financieras autónomas realizadas por agentes de IA en nombre de un usuario o empresa, sin intervención humana directa.
En este escenario, la IA pasará de ser una herramienta de análisis a un participante activo en el proceso de compra. Los usuarios podrán delegar decisiones de consumo a agentes de IA que compararán opciones, seleccionarán productos y ejecutarán transacciones dentro de los límites de autorización establecidos. Esta modalidad ya está dando sus primeros pasos en Argentina con diversos pilotos:
- Visa lanzó Intelligent Commerce, permitiendo a agentes de IA concretar compras con credenciales reales, con pruebas activas en emisores y comercios.
- Mastercard ha ejecutado transacciones agénticas en vivo y ha participado en pilotos.
- Santander, Banco Nación y MODO colaboran en el desarrollo de asistentes de IA para compras automatizadas y seguras.
- MODO lanzó Comercio Agéntico Abierto, poniendo catálogos de e-commerce a disposición de plataformas como ChatGPT.
- Mercado Libre avanza en esta dirección, con su IA ya asistiendo en la búsqueda de productos, aunque aún no opera de manera autónoma.
Desafíos de Seguridad y Regulación en la Era de la IA
Las oportunidades son inmensas, pero los desafíos no son menores. La irrupción de los pagos agénticos plantea nuevas complejidades en materia de seguridad. Ya no bastará con validar una tarjeta o autenticar a un usuario; será crucial verificar que el agente de IA actúe bajo la autorización legítima de una persona y dentro de un marco de confianza. El futuro de los pagos se entrelazará con tecnologías como la tokenización, la autenticación basada en riesgo y las identidades digitales, todas aplicadas a la prevención del fraude. El objetivo no será impedir que los agentes compren, sino garantizar la seguridad, transparencia y la voluntad del usuario en cada transacción.
Además de la tecnología, el sector enfrenta un significativo desafío regulatorio. La industria deberá construir marcos de confianza que definan qué pueden hacer los agentes de IA, bajo qué condiciones pueden operar y cómo se asignan las responsabilidades cuando una compra es realizada por IA. Aunque ningún sistema eliminará completamente el fraude, la meta es minimizar los riesgos mediante mecanismos mejorados de autenticación, monitoreo e inteligencia aplicada.
En última instancia, el futuro de los pagos en Argentina y el mundo no solo dependerá de nuevos medios, sino de una infraestructura capaz de combinar velocidad, seguridad y confianza para acompañar una nueva generación de experiencias de compra, incluso cuando la operación sea iniciada por un agente digital en lugar de una persona.