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La Revolución Financiera: Cuando Petroleras y Supermercados Desafían a la Banca Tradicional

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La Revolución Financiera: Cuando Petroleras y Supermercados Desafían a la Banca Tradicional

El sector financiero argentino experimenta una profunda transformación con la entrada de actores no tradicionales como petroleras y supermercados, que ofrecen servicios financieros a través de modelos de 'finanzas embebidas'. Alianzas estratégicas como la de YPF y Santander están redefiniendo la competencia, obligando a los bancos tradicionales a innovar y expandir sus servicios. Aunque la digitalización de pagos avanza y el ecosistema fintech se consolida, el desafío principal es el preocupante aumento de la morosidad, especialmente en el sector no bancario, lo que representa un riesgo estructural para el crecimiento futuro. El mercado es ahora más competitivo y ofrece más opciones al consumidor, pero requiere una gestión cuidadosa de riesgos y regulación.

El panorama financiero global y, en particular, el argentino, está experimentando una metamorfosis sin precedentes. La línea divisoria entre los servicios bancarios tradicionales y las industrias no financieras se difumina rápidamente, dando paso a un ecosistema donde petroleras, supermercados y otras empresas masivas se erigen como nuevos jugadores en el tablero de las finanzas. Este fenómeno, conocido como 'finanzas embebidas' (embedded finance), no solo redefine la competencia, sino que también promete transformar la experiencia del usuario y el acceso a productos financieros.

La Irrupción de Actores No Tradicionales

Históricamente, la banca y las fintech nativas han sido los principales proveedores de servicios financieros. Sin embargo, en los últimos años, empresas con una base de clientes masiva en otros sectores han comenzado a incursionar en este ámbito. El objetivo es claro: capitalizar la lealtad de sus usuarios y ofrecer un abanico más amplio de servicios, consolidando su oferta y generando nuevas fuentes de ingresos. Los primeros en moverse fueron las automotrices con sus planes de financiación, seguidos por grandes cadenas de supermercados como Carrefour y las marcas de Cencosud (Jumbo, Disco y Vea), que ya ofrecen préstamos y financiamiento a través de sus propias tarjetas.

El ejemplo más paradigmático de esta tendencia en Argentina es la alianza estratégica entre YPF, la principal compañía petrolera del país, y Banco Santander. Anunciada a principios de año, esta colaboración se materializó en las últimas semanas, transformando la aplicación de YPF en una plataforma financiera integral. Los usuarios de la app de YPF, que ya superan los 3 millones, ahora pueden acceder a una cuenta remunerada que ofrece una tasa nominal anual (TNA) del 19%, superando a muchas billeteras virtuales y bancos. Además, YPF ha lanzado una tarjeta prepaga en asociación con Mastercard, diseñada para ofrecer beneficios exclusivos y simplificar transacciones. Un hito notable es la posibilidad de comprar acciones de YPF directamente desde la aplicación móvil a partir del 8 de agosto, democratizando el acceso a la inversión para pequeños ahorristas.

¿Qué son las Finanzas Embebidas?

Las finanzas embebidas representan la integración de servicios financieros en plataformas o aplicaciones de empresas cuyo negocio principal no es el financiero. Esto significa que los usuarios pueden realizar operaciones bancarias, inversiones, obtener créditos o seguros sin salir de las aplicaciones que utilizan para sus necesidades cotidianas. Para las empresas, esta estrategia permite fidelizar a sus clientes, aprovechar su red de distribución y generar nuevos flujos de ingresos. Para los bancos asociados, representa una oportunidad de expandir su clientela, especialmente llegando a segmentos no bancarizados, sin incurrir en los altos costos de infraestructura física.

Expertos como Jorge Larravide y Marcelo Bastante coinciden en que esta es una tendencia global que beneficia a múltiples actores. Las empresas diversifican su oferta, los bancos amplían su alcance y los usuarios obtienen más alternativas y una mayor facilidad de acceso al mundo financiero. La infraestructura financiera de la aplicación de YPF ya cuenta con más de 2 millones de CVU activas y registra un alto nivel transaccional, con aproximadamente 250 pagos por minuto en horas pico.

El Desafío de la Competencia para los Bancos

Si bien la irrupción de estos nuevos jugadores trae oportunidades, también presenta desafíos significativos para el sector bancario tradicional. Un director de un banco pequeño señaló de forma anónima que esta competencia afecta principalmente a las entidades más chicas, ya que les quita 'fondeo' –la capacidad de captar y prestar dinero– y proviene de actores que, a menudo, no están regulados de la misma manera que los bancos. Los grandes bancos han reaccionado rápidamente, desarrollando sus propias billeteras virtuales o estableciendo alianzas estratégicas. Esta presión obliga a todas las entidades a mejorar sus productos y servicios para retener a sus clientes.

Federico Zerba, economista jefe de IES, destaca que, aunque la presencia de terminales en supermercados y estaciones de servicio puede beneficiar a los bancos al reducir costos de sucursales y cajeros, el principal desafío radica en el fondeo. El crecimiento de las billeteras virtuales reduce la capacidad de los bancos para captar depósitos, que es el pilar de su negocio. Aunque las restricciones legales actuales protegen temporalmente el fondeo bancario barato, un aumento en la demanda de crédito intensificará la competencia en los próximos años.

Un Ecosistema Fintech en Consolidación

El ecosistema fintech en Argentina, que cuenta con 1.027 empresas operativas, está en una fase de consolidación y madurez. La tendencia general entre bancos y fintechs es ofrecer una gama completa de servicios, desde pagos y créditos hasta inversiones, para evitar que los clientes busquen fuera de sus plataformas. Esto ha llevado a una serie de convenios, fusiones y adquisiciones notables:

  • Cocos Capital adquirió el Banco Voii para expandir su oferta.
  • Personal Pay y Banco Macro se asociaron para integrar servicios financieros.
  • Banco Galicia posee Naranja X, ampliando su alcance a clientes no bancarizados.
  • Banco Supervielle es propietario de IOL invertironline, integrando inversiones en su app.
  • Mercado Pago tramita su licencia bancaria en Argentina, ya opera como banco en México y Brasil, y ofrece cuentas remuneradas y fondos de inversión con Bind (Banco Industrial).
  • Ualá, una fintech nacida en 2017, se convirtió oficialmente en banco en Argentina en agosto de 2023 tras adquirir Wilobank, el primer banco digital del país, y recientemente se alió con Allianz X para comercializar seguros.

Estas movidas estratégicas ilustran la búsqueda por la integración de servicios y la retención de clientes en un mercado cada vez más competitivo.

El Talón de Aquiles: La Morosidad Creciente

A pesar del dinamismo y la innovación, el sector financiero digital enfrenta un desafío crucial: el alarmante aumento de la morosidad, especialmente en el ámbito de las fintechs. Mientras que el uso de medios de pago digitales crece exponencialmente (las transferencias inmediatas push aumentaron un 26,6% interanual en cantidad y los pagos con QR un 66,1%), la capacidad de pago de los usuarios se deteriora. Según datos del Banco Central, la morosidad en los créditos para familias y empresas alcanzó su nivel más alto en dos décadas. En las entidades no financieras, que concentran cerca del 17% de los préstamos a familias, la mora escaló al 32,2% en mayo, desde menos del 10% un año y medio atrás. Este incremento es preocupante, ya que los requisitos de respaldo suelen ser menos exigentes en las fintechs, generando riesgos estructurales para el formato.

En síntesis, el mercado financiero ha cambiado para siempre. La competencia se intensifica, la innovación impulsa nuevas formas de interacción con el dinero y los consumidores tienen más opciones que nunca. Sin embargo, el crecimiento sostenido dependerá de la capacidad del sector para gestionar los riesgos inherentes, especialmente la morosidad, y de la implementación de marcos regulatorios equitativos que fomenten la competencia leal y la protección del usuario.