La Mora Familiar en Argentina: Un Desafío Persistente para Bancos y Legisladores

La morosidad de las familias en Argentina alcanzó el 12,9% en julio, marcando un pico que, aunque se espera comience a descender, lo hará lentamente, proyectándose una normalización recién para 2027. Este fenómeno se atribuye a la expansión del crédito, el aumento de las tasas y la caída del ingreso real disponible. Ante este escenario, el 80% de los deudores ya está refinanciando sus obligaciones, una estrategia que beneficia tanto a los clientes como a los bancos al evitar pérdidas crediticias, aunque existe preocupación por la reincidencia en los atrasos. Paralelamente, la Cámara de Diputados debate cerca de 50 proyectos para abordar el sobreendeudamiento familiar y proteger a los usuarios financieros, buscando soluciones legislativas a un problema que afecta significativamente a los hogares. El CEO de Grupo Galicia, Fabián Kon, aunque cauteloso con la recuperación de la mora, mantiene una visión optimista sobre el potencial de crecimiento de Argentina a largo plazo, destacando la necesidad de estabilidad macroeconómica y reglas claras para atraer inversión en sectores estratégicos como energía y minería.
La economía argentina se encuentra navegando aguas complejas, y el sistema financiero no es ajeno a esta dinámica. Un foco de preocupación creciente ha sido el repunte significativo de la morosidad, particularmente entre las familias, un fenómeno que, según expertos bancarios y legisladores, presenta un camino de resolución gradual y multifactorial.
El Auge de la Morosidad en los Hogares Argentinos
El último informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA) correspondiente a julio ha encendido las alarmas, revelando que la irregularidad del crédito a las familias alcanzó un preocupante 12,9%. Esta cifra contrasta marcadamente con el 3,6% registrado para las empresas, situando el indicador general del sistema financiero en un 7,7%. Este escenario marca un giro significativo desde octubre de 2024, cuando la morosidad del crédito al sector privado rondaba el 1,5%, con apenas un 2,5% para las familias. La escalada ha sido rápida y, como señala Fabián Kon, CEO de Grupo Galicia y próximo presidente del 62° Coloquio de IDEA, “Se tocó el pico en la mora y nosotros lo vemos bajando”. Sin embargo, la perspectiva es de una recuperación lenta; Kon anticipa que la baja no será sustancial este año y que los niveles “más normales” no se alcanzarán hasta bien entrado 2027.
Factores Tras el Deterioro del Crédito
El deterioro en la capacidad de pago de los hogares no es un hecho aislado, sino la confluencia de varios elementos macroeconómicos y sectoriales. Fabián Kon identifica una trilogía de factores clave:
- Fuerte Crecimiento del Crédito: En el período previo al aumento de la mora, hubo una expansión robusta del crédito tanto por parte de bancos como de fintechs. Esto permitió un mayor acceso al financiamiento, pero también incrementó el volumen de obligaciones que las familias debían afrontar.
- Incremento de las Tasas de Interés: La suba de las tasas de interés encareció el costo del financiamiento, haciendo más pesada la carga de las cuotas para los deudores.
- Evolución Restringida del Ingreso Disponible: El factor más crítico. Kon enfatizó que “El salario está creciendo poquito en términos reales. El ingreso disponible es menor, claramente. Entonces, eso generó un problema.” La erosión del poder adquisitivo dejó a muchas familias con menor margen para cumplir con sus compromisos financieros.
Aunque la morosidad ha aumentado, el BCRA subraya que la solvencia del sistema bancario se mantiene robusta, con una integración de capital del 30,5% de los activos ponderados por riesgo y una alta cobertura mediante previsiones, que representan el 87,6% de la cartera irregular del sistema.
La Refinanciación: Un Salvavidas para Deudores y Bancos
Ante el desafío de la morosidad, la refinanciación de deudas ha emergido como una herramienta fundamental. Kon revela que aproximadamente el 80% de los clientes con atrasos ya están optando por refinanciar sus obligaciones a plazos más largos. Esta estrategia no solo beneficia a los deudores al aligerar la carga de las cuotas a corto plazo, sino que también es crucial para los bancos. “A los bancos tampoco les conviene. Si no refinancian, primero pierden el crédito, lo tienen que mandar a pérdida y pierde el cliente también,” explicó el CEO de Grupo Galicia. Sin embargo, la preocupación persiste, ya que algunos especialistas han señalado en el Congreso que una parte de los deudores refinanciados vuelve a registrar atrasos, sugiriendo que la solución no es siempre definitiva y que el problema estructural del sobreendeudamiento es más profundo.
El Congreso en Busca de Soluciones Legislativas
El problema del endeudamiento familiar ha escalado hasta la agenda parlamentaria. La Cámara de Diputados ha iniciado un debate profundo sobre el sobreendeudamiento, con alrededor de 50 proyectos de ley en discusión. Las comisiones de Finanzas y de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia están trabajando para elaborar dictámenes que aborden diversas facetas del problema: desde mecanismos de protección para usuarios financieros y mejora de la información sobre costos crediticios, hasta la prevención del sobreendeudamiento y la facilitación de procesos de refinanciación. Las diferencias entre el oficialismo y la oposición se centran en el alcance de la intervención sobre las entidades financieras y los mecanismos para aliviar las deudas de los hogares. El objetivo es definir qué propuestas avanzarán al recinto para su eventual aprobación.
Perspectivas del Sistema Financiero y la Economía Argentina
Más allá de la mora, Fabián Kon abordó otros aspectos relevantes del sistema financiero. En cuanto al financiamiento de grandes proyectos de inversión, como Vaca Muerta y la minería, Kon destacó que el sistema bancario argentino puede contribuir, pero no tiene la capacidad de financiar la totalidad por sí solo. La clave reside en la asociación con bancos locales e internacionales, aprovechando la liquidez global disponible, siempre y cuando Argentina mantenga la estabilidad de las reglas de juego y el cumplimiento de sus compromisos.
Respecto a los créditos hipotecarios, Kon defendió la tasa del 7,5% más UVA ofrecida por Galicia, considerándola “totalmente razonable” y competitiva a nivel internacional, señalando la prácticamente nula morosidad en este segmento. El desafío es expandir el acceso a estos créditos para que más jóvenes puedan acceder a la vivienda, una meta aún limitada en Argentina en comparación con otros países.
Finalmente, sobre la competencia con las fintechs y las billeteras virtuales, Kon afirmó que los bancos se están adaptando a un nuevo panorama global donde estas empresas juegan un rol cada vez mayor, especialmente en el segmento de individuos. Los bancos, por su parte, siguen abarcando un espectro más amplio de clientes, incluyendo grandes empresas, pymes y comercio exterior.
El futuro económico de Argentina, según Kon, es prometedor si se logran acuerdos sobre principios y una hoja de ruta para el crecimiento sostenido. Energía, minerales, agro y economía del conocimiento son los motores que podrían impulsar un aumento del 50% en el PBI per cápita en 10 años. Sin embargo, para que esta promesa se convierta en potencia, la estabilidad macroeconómica, reglas de juego claras, competitividad y una estructura impositiva adecuada son elementos indispensables.