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One618 Gira Estratégica: El Retorno de los Bonos CER en un Escenario Inflacionario Argentino

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One618 Gira Estratégica: El Retorno de los Bonos CER en un Escenario Inflacionario Argentino

One618, la consultora de Eduardo Costantini, ha realizado un cambio estratégico significativo en su cartera de inversión para el segundo semestre, apostando fuertemente por los bonos CER (ajustados por inflación) con vencimiento en 2027, como el TZXD7 y TZXS7. Esta decisión responde a la percepción de que las tasas reales de estos instrumentos han vuelto a ser atractivas tras correcciones del mercado, mientras que se ha reducido la exposición a bonos a tasa variable y soberanos en dólares. La firma muestra un claro pesimismo hacia la tasa fija, reflejando una postura de búsqueda de protección inflacionaria y gestión activa del riesgo en el volátil mercado argentino. Este movimiento subraya la importancia de la adaptabilidad y la cobertura ante las persistentes expectativas de inflación.

El Pulso del Mercado Argentino: Un Giro Hacia la Protección Inflacionaria

El mercado financiero argentino, caracterizado por su intrínseca volatilidad y la omnipresente sombra de la inflación, exige una adaptabilidad constante por parte de los gestores de fondos. En este contexto, la consultora One618, asociada al empresario Eduardo Costantini, ha realizado un significativo ajuste en la composición de su portafolio para el segundo semestre, marcando un claro regreso hacia los bonos que ajustan por inflación (CER) y redefiniendo su perspectiva sobre la deuda en pesos y en dólares. Esta reconfiguración no es solo un movimiento táctico, sino una radiografía de las expectativas y los riesgos que perciben los actores del mercado en la economía local.

La decisión de One618 de desarmar posiciones en bonos a tasa variable y reducir su exposición a la deuda soberana en dólares, para concentrarse en títulos CER, particularmente el TZXD7 con vencimiento en 2027, refleja una lectura cautelosa pero oportunista del panorama. Tras una corrección en las valoraciones de los bonos ajustados por inflación, las tasas reales implícitas volvieron a ofrecer rendimientos que la firma considera atractivos, situándose en un rango del 12% al 13%. Este reposicionamiento, donde el 62% del One618 Balance Fund ahora se encuentra en instrumentos CER, subraya la persistencia de las expectativas inflacionarias y la necesidad de cobertura en un entorno de elevada incertidumbre económica.

La Lógica Detrás del Refugio CER

La elección del TZXD7 y el TZXS7, que juntos concentran más del 50% de la cartera CER, no es arbitraria. Estos bonos, cuyo capital se ajusta por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) que sigue la evolución de la inflación, ofrecen una protección inherente contra la erosión del poder adquisitivo. En Argentina, donde la inflación ha sido una constante durante décadas, y a pesar de los esfuerzos por desacelerarla, las proyecciones a mediano plazo aún sugieren niveles significativos, la demanda de instrumentos que resguarden el capital es estructural. La preferencia por el tramo medio de la curva (vencimientos en 2027) indica un balance entre la búsqueda de tasas reales atractivas y la evitación de una exposición excesiva a la deuda en pesos a muy largo plazo, que conlleva mayores riesgos de refinanciamiento y políticos.

Este movimiento también sugiere que, si bien el mercado pudo haber descontado un ritmo de desinflación quizás demasiado optimista en meses previos – lo que llevó a One618 a apostar por tasa variable –, la realidad de la dinámica económica argentina, con sus rigideces y la complejidad del programa de estabilización, invita a una postura más pragmática. La toma de ganancias en las posiciones de tasa variable es un testimonio de esta lectura, donde se capitalizaron los movimientos favorables para luego rotar hacia una protección más robusta frente a la inflación futura.

Desconfianza en la Tasa Fija y Reducción del Riesgo Soberano en Dólares

Contrariamente a la apuesta por el CER, la consultora muestra un claro pesimismo respecto a los bonos a tasa fija. Con apenas un 0.4% del fondo invertido en instrumentos nominales, la firma prácticamente descarta este segmento, una decisión que se alinea con la expectativa de que las tasas nominales podrían no ser suficientes para compensar la inflación esperada o que la baja de la inflación no será tan acelerada como para justificar el riesgo. En un escenario donde las tasas reales se mantienen elevadas o incluso tienden a subir, los bonos a tasa fija son particularmente vulnerables, lo que refuerza la estrategia defensiva basada en el ajuste por inflación.

Por otro lado, la disminución del protagonismo de los bonos soberanos en dólares – que pasaron de ser el "asset class preferido" a representar solo un 6.8% de la cartera en el tramo largo (AE38, AL30) – sugiere una reevaluación del riesgo soberano en moneda extranjera o una percepción de que sus rendimientos relativos han perdido atractivo. Este desvío se compensa parcialmente con una mayor diversificación hacia bonos provinciales y corporativos de alta calidad crediticia (Genneia, YPF, Telecom, Vista), que si bien mantienen exposición al dólar, diluyen el riesgo específico del soberano nacional. La combinación de instrumentos dólar-linked y ventas tácticas de futuros de Rofex para cobertura cambiaria complementa esta estrategia, buscando mitigar la volatilidad del tipo de cambio, especialmente en la segunda mitad del año, tradicionalmente más desafiante.

Implicaciones para Inversores y Perspectiva de Mercado

El viraje estratégico de One618 ofrece varias lecciones y consideraciones para inversores. Primero, refuerza la idea de que la protección inflacionaria a través de bonos CER sigue siendo un componente crítico en cualquier cartera de inversión en pesos, dada la persistencia del fenómeno inflacionario. La búsqueda de tasas reales atractivas en el tramo medio de la curva sugiere que, a pesar de los desafíos macroeconómicos, existen oportunidades de valor en instrumentos específicos.

Segundo, la cautela hacia la tasa fija y la menor exposición a bonos soberanos en dólares marcan una preferencia por la prudencia y la gestión activa del riesgo. Para los inversores individuales, esto podría traducirse en la consideración de fondos comunes de inversión con estrategias similares o en una mayor atención a la composición de sus propias carteras, priorizando instrumentos que ofrezcan cobertura contra la inflación y una menor dependencia del riesgo puramente soberano en dólares.

Finalmente, esta rotación subraya que, en un mercado como el argentino, la estacionalidad, las expectativas de inflación y la evolución de las tasas reales son factores determinantes. La capacidad de un fondo para adaptarse rápidamente a estos cambios, tomando ganancias donde se presentan y reposicionando el capital en segmentos que ofrecen nuevas oportunidades relativas, es clave para la preservación y el crecimiento del valor en el largo plazo. La visión de One618 no es una recomendación universal, pero sí una señal importante sobre la dirección que algunos gestores profesionales están tomando ante la dinámica actual del mercado.