Programa de Desendeudamiento en CABA: Una Bocanada de Aire para Deudores y un Impulso para Bancos

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha implementado un ambicioso Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, con la adhesión de nueve bancos, para permitir a los residentes refinanciar deudas de tarjetas de crédito y préstamos personales con una tasa fija máxima del 35% TNA y un plazo mínimo de 24 meses. La iniciativa, respaldada por la Ley N° 6.959, busca aliviar la carga financiera de la clase media trabajadora mediante la reestructuración de pasivos en mora, excluyendo a quienes compraron divisas o poseen altos activos financieros. Para incentivar la participación bancaria, el gobierno porteño ofrece una reducción del 50% en el impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicable a los intereses de estas refinanciaciones. El programa, que enfatiza la distinción entre deudas bancarias y de billeteras virtuales debido a sus diferentes tasas de morosidad, tiene como fecha límite para presentar solicitudes el 13 de octubre de 2026, ofreciendo una ventana de oportunidad crucial para la estabilidad financiera de los porteños.
Programa de Desendeudamiento Porteño: Alivio Financiero y Estabilidad Crediticia en Foco
En un contexto de persistente inflación y desafíos económicos que erosionan el poder adquisitivo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha lanzado una iniciativa clave: el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal. Esta herramienta, respaldada por la Ley N° 6.959, busca ofrecer una salida a miles de vecinos porteños agobiados por deudas en mora, al tiempo que integra al sector bancario con incentivos fiscales. El programa, ya en funcionamiento, cuenta con la adhesión de nueve bancos de primera línea, marcando un hito en la gestión de pasivos personales en la capital argentina.
Un Plan para Refinanciar, No Condonar
Lejos de ser una condonación de deudas, el programa se concibe como un mecanismo de refinanciación bajo condiciones específicas. Permite a los residentes de CABA reestructurar pasivos originados en tarjetas de crédito y préstamos personales con entidades reguladas por el Banco Central (BCRA). La premisa es clara: se trata de un nuevo crédito, con una tasa nominal anual (TNA) fija máxima del 35% y un plazo de devolución no menor a 24 meses. Esta distinción es fundamental, ya que el objetivo principal es facilitar la regularización de la situación crediticia de los deudores, reintegrándolos al sistema financiero y fortaleciendo la estabilidad del mismo.
La implementación se gestiona directamente a través de las entidades bancarias adheridas, sin intervención de la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP) en el proceso de evaluación crediticia. Cada banco participante – entre los que se encuentran el Banco Ciudad, Banco Santander, ICBC, Banco Supervielle, Banco Credicoop, Banco Comafi, BBVA, Banco Galicia y Banco Piano – aplica sus propios criterios de elegibilidad dentro del marco legal establecido.
Requisitos Estrictos para un Alivio Dirigido
El programa no es universal, sino que está diseñado para asistir a quienes demuestran una vulnerabilidad financiera real, evitando el acceso de aquellos con capacidad de pago o un patrón de conducta especulativa. Los requisitos son rigurosos y deben cumplirse simultáneamente:
- Origen de la Deuda: Exclusivamente tarjetas de crédito o préstamos personales de entidades financieras. Quedan explícitamente excluidas las deudas con billeteras virtuales o financieras no bancarias, una decisión que se justifica al observar las tasas de morosidad: mientras las billeteras virtuales registraban un 33% de morosidad en junio de 2026, los bancos tradicionales presentaban un 7,6%.
- Situación Crediticia: Registrarse en la Central de Deudores (Cendeu) del BCRA en Situación 2 (60-90 días de mora) o Situación 3 (90-180 días de atraso) al 1 de junio de 2026.
- Ingresos Familiares: Inferiores a diez Salarios Mínimos, Vitales y Móviles.
- Carga de la Deuda: Las cuotas de las deudas a refinanciar deben representar más del 30% de los ingresos del hogar.
- Residencia: Domicilio real en la Ciudad de Buenos Aires con al menos dos años de antigüedad.
Además, la ley establece claras exclusiones patrimoniales. No podrán acceder quienes posean más de un inmueble, vehículos con menos de cinco años de antigüedad (salvo uso laboral), embarcaciones o aeronaves, activos financieros que superen el monto de la deuda, o quienes hayan adquirido divisas en el período de generación de la obligación. Estas restricciones buscan garantizar que el beneficio llegue a la “clase media trabajadora” que, como destacó Jorge Macri, jefe de Gobierno de la Ciudad, busca ponerse al día con sus compromisos.
Un Proceso Simplificado y con Fecha Límite
El procedimiento para acceder al programa se ha simplificado y se gestiona íntegramente a través de la entidad bancaria elegida. Los interesados deben acercarse (presencial o digitalmente) a uno de los bancos adheridos, presentar la documentación requerida para verificar el cumplimiento de los requisitos y aguardar la evaluación crediticia. En caso de aprobación, el banco informará las condiciones definitivas del nuevo crédito.
Es crucial señalar que el plazo para presentar solicitudes vence el 13 de octubre de 2026. Después de esta fecha, no se aceptarán nuevas adhesiones al programa, lo que implica una ventana de oportunidad limitada para los deudores elegibles.
Incentivos para la Participación Bancaria
Para fomentar la participación del sector privado, la Ciudad ha implementado un incentivo fiscal significativo: una reducción del 50% en el impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicable a los intereses percibidos por las refinanciaciones otorgadas bajo este régimen. Este mecanismo busca compensar el riesgo adicional que asumen las entidades al trabajar con carteras en mora, promoviendo así su colaboración activa. Además, los bancos tienen la flexibilidad de ofrecer condiciones incluso más favorables que las mínimas establecidas por la ley.
La iniciativa también contempla un brazo especial a través de Ciudad Microempresas S.A.U., la firma del Banco Ciudad, dirigida a refinanciar deudas de emprendedores y trabajadores no registrados que mantengan obligaciones con esta entidad al 1 de junio de 2026, replicando los parámetros del programa general para este segmento específico.
Impacto y Perspectivas
El Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal de CABA representa una respuesta articulada a una problemática social y económica compleja. Al ofrecer tasas fijas y plazos extendidos, busca no solo aliviar la presión sobre las familias, sino también contribuir a una mayor estabilidad del sistema financiero al reducir la morosidad en segmentos específicos. La colaboración público-privada, potenciada por incentivos fiscales, demuestra un enfoque integral para abordar el sobreendeudamiento, esperando tener un impacto positivo en la economía local y la calidad de vida de los porteños.
La distinción entre deudas bancarias y de billeteras virtuales subraya una preocupación por la heterogeneidad de los mercados de crédito y la necesidad de regulaciones específicas. Este programa sienta un precedente sobre cómo las administraciones locales pueden intervenir para mitigar los efectos de las crisis económicas en la población más vulnerable, consolidando la confianza en el sistema bancario tradicional como pilar del financiamiento responsable.