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Vaca Muerta: Neuquén se Perfila para Liderar las Exportaciones Argentinas, Reconfigurando el Mapa Económico

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Vaca Muerta: Neuquén se Perfila para Liderar las Exportaciones Argentinas, Reconfigurando el Mapa Económico

Neuquén se encamina a ser la provincia líder en exportaciones de Argentina para 2031-2032, superando a Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. Impulsada por la explotación de Vaca Muerta y los proyectos de gas natural licuado, sus exportaciones se han multiplicado y se proyecta que superen los US$34.000 millones. Este cambio reconfigura el mapa económico nacional, ofreciendo grandes oportunidades en el sector energético, aunque sujeto a precios internacionales y desarrollo de infraestructura clave.

El panorama exportador de Argentina, históricamente anclado en la vasta región pampeana y su potente agroindustria, se encuentra en plena transformación. Un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea proyecta que Neuquén, impulsada por la explotación de Vaca Muerta, escalará posiciones de manera vertiginosa, superando a provincias tradicionalmente líderes y consolidándose como el principal motor de divisas del país en la próxima década.

Un Ascenso Meteórico Impulsado por los Hidrocarburos No Convencionales

Las estimaciones de IERAL son contundentes: Neuquén, que en 2021 no figuraba entre las diez provincias más exportadoras y en 2022 ya se posicionaba en el cuarto lugar, podría desplazar a Córdoba como la tercera provincia exportadora del país en 2027. Para 2028, superaría a Santa Fe, consolidándose en el segundo puesto, y entre 2031 y 2032 alcanzaría el liderazgo absoluto, desplazando a Buenos Aires. Este cambio es un testimonio del impacto de Vaca Muerta, el segundo gran motor de divisas de Argentina, que empieza a competir en escala con la agroindustria.

El crecimiento de las exportaciones neuquinas ha sido exponencial. Entre 2021 y 2025, la provincia casi multiplicó por siete sus exportaciones en términos reales, pasando del puesto 14 al cuarto en el ranking nacional en apenas un año. Esta dinámica no solo redefine el rol de Neuquén, sino también el de la Patagonia, que se posiciona como la segunda región exportadora del país, con Santa Cruz y Chubut acompañando a Neuquén en los puestos altos del ranking.

Proyecciones a Futuro: Petróleo y GNL como Pilares

Las proyecciones del IERAL se basan en una metodología robusta, utilizando la serie de Origen Provincial de las Exportaciones (OPEX) del INDEC y las estimaciones de producción de petróleo de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH). El escenario base contempla un crecimiento significativo de la producción petrolera, que se espera alcance 1,5 millones de barriles diarios hacia 2035, y la incorporación de las exportaciones de gas natural licuado (GNL) de proyectos clave como Southern Energy y Argentina LNG.

Según este escenario, las exportaciones de Neuquén podrían alcanzar los US$18.400 millones en 2028 y superar los US$34.300 millones en 2031, año en el que la entrada en operación de Argentina LNG sería determinante para el liderazgo provincial. Hacia 2035, se proyectan US$37.000 millones en ventas externas, superando a Buenos Aires por un margen significativo.

Es importante destacar que estas proyecciones están sujetas a la evolución de los precios internacionales de los hidrocarburos. El informe asume un precio del crudo Medanito de US$85 por barril en 2026, descendiendo gradualmente a US$70 en 2035. Para el GNL, se estima un descenso de US$11 a US$7,5 por millón de BTU entre 2028 y 2035, influenciado por la creciente oferta global de Estados Unidos y Qatar. Un escenario de precios más bajos podría retrasar el liderazgo de Neuquén hasta 2032 y, potencialmente, reducir la sostenibilidad de esa posición en el largo plazo.

Factores Críticos y Riesgos

El informe subraya que estos cálculos son un escenario base y no un pronóstico puntual, destacando la influencia de factores como el ritmo real de crecimiento de la producción petrolera y los plazos de puesta en marcha de infraestructuras clave como Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y los buques de licuefacción de GNL. La expansión de la capacidad de transporte a través de oleoductos como Oldelval y OTASA es fundamental para materializar estas exportaciones. Cualquier retraso en estos proyectos podría alterar significativamente las proyecciones.

Qué significa para los inversores

Para los inversores, este cambio de paradigma presenta oportunidades y desafíos significativos. El auge de Vaca Muerta consolida el sector energético argentino como un foco de inversión atractivo, particularmente en exploración y producción de petróleo y gas, así como en infraestructura de transporte y procesamiento. Las empresas involucradas en el desarrollo y operación de pozos no convencionales, y aquellas que apuestan por proyectos de GNL, podrían ver un crecimiento sustancial. La infraestructura asociada (ductos, puertos) también representa un área de interés. Sin embargo, la sensibilidad a los precios internacionales de los commodities y la necesidad de una inversión sostenida en infraestructura de exportación introducen un componente de riesgo. La estabilidad regulatoria y las políticas de promoción de exportaciones serán clave para asegurar el flujo de capital necesario. Inversores con tolerancia al riesgo pueden considerar posicionarse en empresas del sector energético con exposición a Vaca Muerta, así como en fondos o vehículos que inviertan en infraestructura regional. La capacidad de Argentina para mantener un entorno macroeconómico estable y garantizar el acceso a divisas para las inversiones será crucial para la materialización de estas proyecciones. La aprobación de marcos como el RIGI, que buscan incentivar grandes inversiones, es un paso en esa dirección, pero su impacto real dependerá de la implementación y la confianza de los mercados.