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Zafra S.A. al borde del abismo: El default de sus ONs revela una crisis profunda en el agro argentino

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Zafra S.A. al borde del abismo: El default de sus ONs revela una crisis profunda en el agro argentino

Zafra S.A., una empresa tucumana líder en maquinaria agrícola, ha declarado el incumplimiento de pago de sus Obligaciones Negociables (ONs), obligando a las Sociedades de Garantía Recíproca a cubrir la deuda. Esta situación, marcada por 104 cheques rechazados por más de $1.200 millones y compromisos financieros que superan los $10.500 millones, se agrava por la reciente pérdida de su concesión con John Deere, un socio clave por más de dos décadas. El incidente refleja una crisis más amplia en el sector de maquinaria agrícola argentino, que ha experimentado una caída interanual del 1,9% en patentamientos durante el primer semestre del año, evidenciando un mercado contraído y una creciente cautela en las inversiones en pymes agrícolas.

La situación financiera de Zafra S.A., una emblemática empresa tucumana del sector de maquinaria agrícola, ha encendido las alarmas en el mercado de capitales argentino. La reciente incapacidad de la compañía para afrontar un vencimiento de sus Obligaciones Negociables (ON) Pyme Garantizadas Serie III no es un hecho aislado, sino la manifestación más visible de un deterioro que se extiende por el negocio del agro y la maquinaria pesada en el país. Este suceso, que obliga a las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) a cubrir la deuda, subraya la vulnerabilidad de un sector clave para la economía nacional.

Un panorama financiero turbulento para Zafra

Fundada hace más de cuatro décadas, Zafra S.A. se consolidó como un referente en la comercialización de maquinaria agrícola, repuestos y servicios tecnológicos. Durante años, fue un pilar para la marca John Deere en Tucumán y Santiago del Estero, expandiendo su actividad desde la mecanización de la caña de azúcar a otros segmentos agrícolas. Sin embargo, el presente dista mucho de su trayectoria de crecimiento. La empresa comunicó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y a Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) su imposibilidad de cumplir con el segundo servicio de capital y el cuarto servicio de intereses de sus ONs.

Esta situación, atribuida a significativas demoras en las cobranzas, ha transferido la responsabilidad del pago a entidades garantes como Garantizar SGR, Acindar Pymes SGR y Potenciar SGR. La deuda en cuestión es solo una parte de un pasivo mucho mayor. Los registros del Banco Central revelan que Zafra acumula 104 cheques rechazados por un valor que supera los $1.200 millones de pesos, una cifra alarmante que refleja la iliquidez creciente. Adicionalmente, sus compromisos financieros globales con bancos y otras entidades ascienden a más de $10.500 millones.

Entre sus principales acreedores figuran instituciones de la talla de Banco Nación, Banco Hipotecario, Banco Industrial, BBVA, Galicia y Supervielle. Si bien gran parte de esta deuda aún se clasifica en "Situación 1" (normal), algunas obligaciones con Santander, Banco Ciudad y Banco Macro ya aparecen en "Situación 2", indicando un riesgo de incumplimiento. Más preocupante aún es la deuda con YPF, calificada en "Situación 4", lo que implica un deterioro significativo en la capacidad de pago de la compañía. Al cierre del ejercicio en abril de 2024, Zafra reportó ingresos por $31.584 millones y un pasivo superior a $8.885 millones, con una plantilla de 117 empleados.

La pérdida de John Deere: Un golpe estratégico

Como si los desafíos financieros no fueran suficientes, Zafra sufrió un revés estratégico monumental en mayo de este año: la finalización de su vínculo comercial con John Deere. Esta relación, que se extendió por más de dos décadas, fue el motor principal de su crecimiento y expansión. La marca estadounidense no solo representaba un porcentaje considerable de sus ventas de maquinaria, sino que también era el eje de una vasta red de servicios de posventa, repuestos, conectividad y agricultura de precisión, elementos cruciales para el modelo de negocio de Zafra. La interrupción de este acuerdo representa la amputación de una parte vital de su operación y capacidad de generación de ingresos, complicando aún más su ya delicada posición.

Un sector en caída libre

Las penurias de Zafra no son un caso aislado, sino que se enmarcan en un contexto adverso para todo el sector de maquinaria agrícola en Argentina. Los datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara) son elocuentes: los patentamientos de maquinaria agrícola exhibieron una caída interanual del 1,9% durante el primer semestre del año en curso. A pesar de los impulsos temporales generados por ferias como Expoagro y Agroactiva, el mercado no logra consolidar una recuperación sostenida, y las ventas volvieron a enfriarse rápidamente.

Mayo registró un retroceso del 13,6% respecto al mes anterior, y en junio la situación se agudizó con una caída del 32,4%, totalizando apenas 480 unidades registradas. El desplome fue particularmente severo en el segmento de cosechadoras, con solo 43 unidades patentadas en junio, un 50% menos que en mayo y un 21,8% por debajo del mismo mes del año anterior. Los tractores también mostraron debilidad, con una baja del 28,5% frente a mayo y un acumulado negativo del 2,9% en lo que va del año. Las pulverizadoras, a pesar de una leve mejora interanual, retrocedieron un 40,8% comparado con mayo, evidenciando un segmento rezagado por la intensa competencia.

Perspectivas y consecuencias para el agro y el mercado de capitales

La combinación de un mercado contraído, la dificultad para concretar cobranzas, un endeudamiento elevado y la estratégica pérdida de la representación de John Deere ha creado una tormenta perfecta para Zafra. Este escenario pone de manifiesto no solo los desafíos operativos y financieros internos de la empresa, sino también las profundas grietas que atraviesan a la cadena de valor del agro argentino. La dependencia del sector agrícola de ciclos económicos, condiciones climáticas y políticas públicas se hace patente en la performance de sus proveedores de bienes de capital.

Para el mercado de capitales, el default de las ONs de Zafra es un recordatorio de los riesgos inherentes a las inversiones en un contexto de volatilidad. Si bien la existencia de SGRs ofrece una capa de protección a los inversores, el incidente puede generar cautela en futuras emisiones de deuda por parte de Pymes, especialmente aquellas ligadas a sectores sensibles. La resolución de esta crisis para Zafra S.A. y la eventual recuperación del mercado de maquinaria agrícola serán indicadores clave para evaluar la resiliencia del sector y la confianza de los inversores en el ecosistema productivo argentino.

El futuro inmediato para Zafra parece incierto, y la industria en general enfrenta un período de ajustes y redefiniciones. La situación demanda una atención cuidadosa por parte de todos los actores involucrados, desde las empresas y sus acreedores hasta los organismos reguladores y los formuladores de políticas económicas, para evitar un efecto dominó que afecte a la vital cadena agroindustrial del país.